22/08/2026
🚸🚒 $2,660 a la semana para arriesgar la vida: Bomberos de Sahuayo denuncian sus condiciones frente a millones de pesos en comunicación social y altos sueldos de funcionarios del ayuntamiento.
Elementos de protección civil y bomberos aseguran enfrentar guardias de hasta 35 horas, más de dos años sin aumento salarial y pérdida de personal. Un documento del propio ayuntamiento establece en $11,520 mensuales el sueldo base de un oficial de protección civil.
Sahuayo, Mich.— Cuando suena la alarma, no saben qué encontrarán.
Puede ser una vivienda en llamas, un accidente carretero, una persona atrapada, una emergencia médica o un paciente que necesita ser trasladado de inmediato.
Para los elementos de protección civil y bomberos de Sahuayo, el riesgo forma parte del trabajo. Lo que algunos de ellos cuestionan ahora es si el salario y las condiciones bajo las que desempeñan esa labor corresponden con la responsabilidad que asumen.
Integrantes de la corporación se acercaron a este medio para hacer pública su situación y pedir algo concreto: ser escuchados.
De acuerdo con los testimonios recabados, sus guardias habituales son de 24 horas. Sin embargo, aseguran que, por necesidades del servicio y a petición de sus superiores, en algunas ocasiones han llegado a permanecer hasta 35 horas continuas por el mismo sueldo.
Su labor va mucho más allá de combatir incendios. Atienden accidentes y emergencias, brindan atención prehospitalaria, realizan traslados en ambulancia y participan en rescates, inspecciones y cobertura de eventos.
Una carta laboral emitida por recursos humanos del ayuntamiento establece para un oficial de protección civil un sueldo base de $11,520 pesos mensuales, equivalente a aproximadamente $2,660 pesos por semana.
Los trabajadores consultados aseguran además que llevan más de dos años sin recibir un incremento salarial y consideran insuficientes sus prestaciones y condiciones laborales frente al nivel de responsabilidad, disponibilidad y riesgo que exige su trabajo.
También advierten sobre la pérdida de personal. Según los testimonios proporcionados a este medio, se habrían registrado alrededor de 10 bajas en el departamento. La cifra corresponde a la versión de los propios elementos y puede ser precisada por la autoridad municipal.
Asimismo, expresan preocupación por lo que consideran un deterioro de la capacidad operativa de los servicios bomberil y prehospitalario.
El contraste con el gasto municipal
El reclamo ocurre mientras el gasto del ayuntamiento en comunicación social ha sido objeto de cuestionamientos públicos.
Como este medio informó anteriormente, de acuerdo con cifras expuestas públicamente durante el segundo informe ciudadano, el presupuesto destinado a comunicación social pasó de 14.5 millones de pesos a aproximadamente 21.3 millones y, al 30 de junio, se reportaban cerca de 19.8 millones de pesos ejercidos.
En aquella discusión también se cuestionó públicamente que una parte importante de esos recursos fuera utilizada para la promoción de la imagen del presidente municipal.
Se trata de conceptos presupuestales distintos y las cantidades no son directamente equiparables. Sin embargo, el contraste abre una discusión legítima sobre las prioridades del gasto público.
Por un lado, casi 20 millones de pesos ejercidos en comunicación social durante la primera mitad del año.
Por otro, $11,520 mensuales —alrededor de $2,660 por semana— de sueldo base para un oficial de protección civil.
El cuestionamiento de los trabajadores va más allá.
Los elementos señalan también la diferencia entre sus ingresos y las remuneraciones que perciben otros cargos dentro del gobierno municipal, entre ellos el presidente municipal, el síndico, regidores, directores de área, jefes de departamento y otros funcionarios, cuyos ingresos describen como considerablemente superiores a los de quienes atienden directamente incendios, accidentes, rescates y emergencias.
Son responsabilidades distintas y todas forman parte del servicio público. Para los trabajadores consultados, sin embargo, la diferencia resulta difícil de ignorar cuando su labor puede exigir jornadas prolongadas y poner directamente en riesgo su integridad.
La pregunta de fondo no es si otros servidores públicos deben recibir una remuneración, sino qué valor laboral y presupuestal asigna el gobierno municipal a quienes responden cuando una emergencia pone en riesgo una vida.
Reconocimiento y realidad laboral
La inconformidad adquiere especial significado en el marco de las actividades por el Día del Bombero.
Las propias autoridades municipales han reconocido públicamente el valor de quienes están dispuestos a arriesgar la vida para proteger la de los demás.
Los elementos no cuestionan ese reconocimiento. Lo que reclaman es que también se refleje en salarios, prestaciones, personal suficiente y mejores condiciones de trabajo.
Un reconocimiento puede agradecer una labor, pero no sustituye un salario. Una fotografía puede reconocer la valentía de quienes responden a una emergencia, pero no compensa una guardia de 24 horas que, de acuerdo con los testimonios, puede prolongarse hasta 35.
La vocación explica por qué muchas personas eligen servir a los demás incluso frente al peligro. Pero esa vocación no debería convertirse en sustituto de condiciones laborales acordes con una actividad de alto riesgo.
Los elementos que acudieron a este medio no están pidiendo dejar de servir a Sahuayo.
Están pidiendo que el valor que se les reconoce públicamente también se refleje en la forma en que se les trata como trabajadores.
Al final, la discusión va más allá de cuánto gana un bombero.
Se trata de preguntarse qué lugar ocupa, entre las prioridades de un gobierno municipal, una persona que puede poner en riesgo su propia vida para salvar la de alguien más.
¿Qué lugar ocupan realmente los bomberos entre las prioridades del gobierno municipal de Sahuayo?
Este medio mantiene abierto el espacio para que el ayuntamiento de Sahuayo y la dirección municipal de protección civil expresen su postura, precisen las cifras señaladas y den a conocer si existen acciones previstas para atender las condiciones laborales y operativas planteadas por los elementos.
¿Qué opina usted?