29/09/2025
Pronunciamiento 2025
¡Porque decidir no es un privilegio, es un derecho!
¡Porque la maternidad será deseada o no será!
¡Mi cuerpo, mi decisión!
¡Aborto seguro, gratuito y accesible ya!
Hoy, 28 de septiembre, nos unimos en las calles, en la memoria, en la rabia y en la esperanza, para alzar la voz con fuerza y claridad: ¡el ab**to debe ser un derecho real, no solo una reforma legal en el papel!
En Chiapas celebramos una conquista histórica: el 26 de noviembre de 2024, el Congreso del Estado despenalizó el ab**to. Este logro no fue un regalo, fue una conquista del movimiento feminista, de las redes de acompañantas, de las colectivas en los territorios, de las médicas aliadas, de las mujeres indígenas, afromexicanas, migrantes y rurales que se organizaron incluso cuando era peligroso hacerlo.
Este fallo fue posible gracias al trabajo incansable de organizaciones, colectivas e individualidades. Juntas hemos tejido un camino de lucha, cuidado, información y resistencia.
Pero este 28S no solo venimos a celebrar. También venimos a exigir. Porque aunque hoy en Chiapas abortar ya no es delito, hacer realidad este derecho sigue siendo difícil: el acceso sigue siendo desigual, limitado y muchas veces victimizante.
Hoy, 28 de septiembre de 2025, marchamos en unidad, con rabia y esperanza. Alzamos nuestra voz por quienes no pueden hacerlo, pero también para reafirmar que estamos aquí, fuertes, dignas y libres.
Este avance es nuestro, pero la lucha no termina.
Chiapas se encuentra en un contexto de desigualdad acrecentado por ser la frontera sur de México. En 2024, más de 115,000 personas migrantes fueron aseguradas en Chiapas; al menos 36 % eran mujeres y niñas, muchas víctimas de violencia sexual y embarazos no deseados durante su tránsito. En Chiapas, 1 de cada 5 adolescentes (15–19 años) ha estado embarazada; la tasa es aún más alta en municipios indígenas y rurales. Entre las adolescentes hablantes de lengua indígena, 19 % no usaron ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual.
Estudios en Los Altos de Chiapas documentan que muchas mujeres indígenas han sido negadas o maltratadas en servicios de salud reproductiva, en parte por falta de materiales en lenguas originarias y por prejuicios institucionales. Chiapas sigue entre los cinco estados con más alta razón de mortalidad materna. Parte de estas muertes están vinculadas a complicaciones por ab**tos inseguros o embarazos no atendidos oportunamente.
Por este contexto, nuestras demandas son:
1. Despenalización social y total del ab**to
Legalizar hasta un límite de semanas no es suficiente. Queremos la despenalización completa del ab**to, sin plazos, sin restricciones, fuera del Código Penal. Porque ninguna decisión sobre nuestros cuerpos debe ser tratada como un delito. Porque las maternidades forzadas también son una forma de tortura. Y porque la justicia debe mirar con dignidad y no con castigo.
2. Que el ab**to esté disponible en Tuxtla Gutiérrez
¿Cómo puede ser que la capital del estado, con cientos de miles de personas, no tenga un solo hospital que brinde el servicio de ab**to voluntario? Actualmente, el hospital más cercano está en Berriozábal. Exigimos que el ab**to se garantice en la capital del estado. Que haya clínicas y hospitales accesibles, sin traslados largos ni obstáculos logísticos. La cercanía es parte del derecho. También se debe garantizar servicios en zonas fronterizas (Tapachula, Suchiate, Comitán) y dar acceso sin discriminación a las personas migrantes que transitan nuestro territorio.
3. Que todos los sistemas de salud cumplan
Hasta ahora solo IMSS Bienestar ha comenzado a brindar los servicios de ab**to. IMSS ordinario, ISSSTE, ISTECH y todos los servicios públicos deben informar en qué hospitales brindan servicios de ab**to. Es su obligación garantizar el acceso a sus derechohabientes. No hay pretextos.
4. Acceso a medicamentos y procedimientos adecuados
La seguridad del ab**to depende de insumos. Exigimos la distribución y disponibilidad permanente de mifepristona, misoprostol, analgésicos y equipo para AMEU en todos los hospitales y centros de salud.
5. Campaña pública, multilingüe y con perspectiva intercultural
El derecho a decidir debe conocerse en cada rincón del estado. Queremos campañas traducidas a todas las lenguas originarias, con materiales en audio, radio comunitaria, televisión y perifoneo. La información es poder y dignidad.
6. Aplicación efectiva de los lineamientos técnicos
Los protocolos de ab**to deben respetar los derechos de las personas: sin pruebas innecesarias, sin juicios morales, sin violencia institucional. El proceso debe ser ambulatorio cuando así se decida, y las decisiones deben ser tomadas por quien pasa el proceso, no por los médicos. Es necesario un sistema de monitoreo público con reportes trimestrales de hospitales y servicios de ab**to.
7. Regulación estricta de la objeción de conciencia
La objeción no puede ser una barrera estructural. Siempre debe haber personal no objetor disponible. El sistema de salud tiene la responsabilidad de garantizarlo en todo momento y lugar. Exigimos que el personal médico que se declara objetor de conciencia no sea contratado en hospitales públicos. Basta de hipocresía: en lo público se niegan a atender, pero en sus clínicas privadas cobran miles de pesos por practicar ab**tos.
Queremos hospitales libres de estigma, y con personal comprometido con los derechos humanos. La salud no puede depender de la moral individual de nadie.
Saquen sus rosarios de nuestros ovarios.
Hoy marchamos por:
● Las que abortaron en silencio.
● Las que lo hicieron solas, con miedo, con culpa.
● Las que viven en zonas donde el Estado no entra, pero el machismo sí.
● Las que acompañamos, y las que serán acompañadas.
¡Aborto sí, ab**to no, eso lo decido yo! (x2)
¡Hay que abortar! ¡Hay que abortar! ¡Hay que abortar este sistema patriarcal! (x2)