24/04/2026
A LAYDA LA CASTIGARÍAN EN LAS URNAS, POR SU PÉSIMA GESTIÓN, SUS FORÁNEOS Y SU CAPRICHO DE MANTENER A MARCELA MUÑOZ.
Morena enfrenta un desgaste acumulado en la capital. La permanencia de Marcela Muñoz en la Secretaría de Seguridad se ha convertido en un símbolo de desconexión entre el gobierno estatal y la ciudadanía. La percepción de imposición, sumada a decisiones que han privilegiado perfiles foráneos sobre talento local, ha generado un sentimiento de agravio en amplios sectores de la población. Este contexto explica por qué, en la capital, el voto comienza a fragmentarse y a orientarse como mecanismo de castigo. El rechazo no es un dato aislado. Recientemente, la gobernadora Layda Sansores fue abucheada en el estadio Nelson Barrera durante un juego de los Piratas de Campeche. Este episodio, más allá de lo anecdótico, confirma lo que los números ya anticipan: existe una ruptura emocional entre el poder y la gente. Y cuando eso ocurre, las estructuras comienzan a perder eficacia.
En el presente sondeo realizado mediante 1,000 llamadas telefónicas automatizadas a números celulares con lada del municipio de Campeche, Campeche, del 20 al 22 de abril de 2026. La muestra fue aleatoria y representativa de la población mayor de 18 años con línea móvil activa en el municipio, estratificada por s**o y rangos de edad conforme a datos del INEGI.
Se aplicó la pregunta: “¿Si hoy fueran las elecciones, a quién le confiaría usted su voto para la Alcaldía de Campeche?”, con opciones de respuesta precodificadas y opción abierta para “Otro”.
El margen de error es de ±3.1% con un nivel de confianza del 95%. La tasa de no respuesta/abandono fue del 18%, y el porcentaje de indecisos “No contesta / No sabe” se incluye en los resultados con 22%.
El levantamiento y procesamiento estuvo a cargo de SONDEOS MX, los resultados reflejan únicamente las preferencias al momento de la consulta y no constituyen una proyección de resultados electorales.
Los movimientos adelantados en Campeche, particularmente la designación de Pablo Lázarus como coordinador de la transformación, ya están generando efectos visibles en la reconfiguración del tablero político local. Este sondeo no solo mide intención de voto, revela una fractura profunda en la percepción ciudadana.
Destaca el hecho de que perfiles previamente posicionados, como Esteban Hinojosa Rebolledo, no aparecen o aparecen con niveles de preferencia considerablemente bajos, incluso por debajo de opciones aún indefinidas, por lo que se consideró a Liz Hernandez en la medición, en su lugar de Esteban. Cabe mencionar, que aparece una candidatura sin rostro, que compite y supera a nombres que ya estaban sobre la mesa, lo que evidencia un desgaste anticipado y una desconexión con el electorado.
En contraste, se observa un fenómeno estructural: la operación política vinculada a la nómina municipal mantiene competitiva a la figura que se perfila como sucesor de Biby Rabelo, colocándolo en la primera posición del sondeo. Este liderazgo no necesariamente responde a un entusiasmo ciudadano, sino a una maquinaria territorial sostenida por ingresos quincenales que impactan directamente en miles de familias campechanas. Es una ventaja operativa, no necesariamente emocional. Sin embargo, el dato más relevante y el que comienza a reordenar la conversación pública es el ascenso sostenido de una figura independiente: Carlos Ernesto Rosado Ruelas. Sin estructura partidista, sin nómina, sin operación territorial visible y sin una campaña activa en campo, aparece en segundo lugar de las preferencias. Este posicionamiento no es menor: es la expresión más clara del voto de hartazgo, del ciudadano que está buscando una alternativa fuera de los partidos tradicionales. Su crecimiento no responde al aparato, responde al ánimo social.
En este escenario, el PRI y el resto de las fuerzas opositoras tampoco aparecen, porque la población ya las olvidó, estos partidos están sin capacidad real de competencia. Sus niveles de preferencia los colocan lejos de la contienda, funcionando más como elementos testimoniales que como alternativas viables.
Así, todas las piezas comienzan a encajar en una misma dirección: mientras las estructuras tradicionales se desgastan, se sostienen artificialmente o simplemente no conectan, quien está capitalizando el momento político es Carlos Ernesto Rosado Ruelas. Su crecimiento no depende del aparato, sino del contexto. No necesita golpear, porque el entorno ya está golpeando por él. No necesita estar en territorio, porque el descontento ciudadano está haciendo campaña a su favor.
Hoy, la amenaza independiente dejó de ser una hipótesis lejana para convertirse en una posibilidad real. Y si esta tendencia se mantiene, no solo será competitiva: podría convertirse en el factor decisivo que reconfigure por completo la elección en Campeche.