03/01/2026
Hoy el mundo vuelve a recordar una verdad esencial: ningún poder es eterno y ningún abuso queda impune.
La exigencia de que Nicolás Maduro rinda cuentas simboliza la lucha de millones de venezolanos que durante años han resistido al autoritarismo, la represión y el miedo.
La democracia no es un discurso, es libertad, es dignidad, es el derecho de los pueblos a elegir su destino sin imposiciones ni fraudes. Cuando se defiende la democracia, se defiende la vida, la justicia y la esperanza de las futuras generaciones.
La historia nos enseña que, aunque el mal intente imponerse por la fuerza, la verdad siempre encuentra camino.
Tarde o temprano, la justicia alcanza a quienes traicionan a su pueblo.
Hoy más que nunca queda claro:
el bien siempre vence al mal,
y los pueblos que no se rinden terminan recuperando su libertad. ✊🇻🇪