04/10/2026
💔 DE VENDER CHICLES Y DULCES A CONVERTIRSE EN UNO DE LOS EMPRENDEDORES MÁS QUERIDOS DE LA CIUDAD…
ESTA ES LA HISTORIA DE “EL CHUY”. 🌽❤️
Hoy no quiero hablar solamente de la tragedia.
Hoy quiero contar la historia de un hombre que empezó desde abajo, luchó por salir adelante y nunca dejó de soñar.
El Chuy nació en San Miguel Huautepec, Huautla de Jiménez. A los 6 años llegó a la ciudad junto a su familia. Eran de escasos recursos y, para ayudar a salir adelante, comenzó a vender chicles y dulces en las calles.
Y había algo que hacía todavía más difícil aquel camino: no sabía hablar español.
Lo fue aprendiendo poco a poco. Mientras tanto, para que la gente pudiera entenderle, utilizaba señas, gestos y una sonrisa.
Pero Chuy tenía algo que no se aprende en ninguna escuela: visión, creatividad y unas ganas enormes de salir adelante.
Con el tiempo consiguió su primer triciclo de elotes y comenzó a trabajar. Su esfuerzo lo llevó hasta las inmediaciones de la Catedral.
Pero él sabía algo muy importante: estar en un buen lugar no era suficiente; había que ofrecer algo diferente.
Y entonces innovó.
Dejó de servir los esquites en los tradicionales vasos de unicel y comenzó a presentarlos directamente en las hojas de las mazorcas.
La idea se volvió todo un éxito.
Comenzaron a formarse filas de personas, incluso bajo la lluvia, para probar sus famosos elotes y esquites.
Y no eran cualquier cosa…
Los preparaba con chapulines, tuétano, camarón y muchas combinaciones más.
El negocio creció. Llegaron más triciclos, algunos trabajados por familiares y amigos, y posteriormente logró tener incluso su propio local en la colonia Reforma.
Pero Chuy nunca olvidó de dónde venía.
Pero si algo caracterizaba a Chuy era que nunca olvidaba a quienes lo apoyaban.
Cada Navidad regalaba juguetes a los niños. 🎁
Cuando podía, donaba la venta de todo un día.
Organizaba sus famosas “elotizas”, donde regalaba elotes y esquites a la gente.
Siempre tenía una sonrisa.
Siempre encontraba una palabra de ánimo.
Y siempre agradecía a Dios por un día más de vida. 🙏❤️
Hoy, tristemente, El Chuy y su amada esposa ya no están con nosotros.
Pero queda su historia.
Queda su ejemplo.
Queda el recuerdo de aquel niño que llegó sin siquiera hablar español y que, con trabajo, creatividad, perseverancia y mucha fe, logró construir algo propio.