30/10/2025
Trabajar de noche tiene algunas complicaciones, y lo primero que pensamos es en la delincuencia, pero lo que le pasó a mi tío es algo de otro plano.
Mi tío nos contó que comenzó a manejar su taxi a los 18 años. A él le gustaba trabajar en el turno de la noche debido a que las tarifas se cobraban más, debido a las pocas unidades de taxis trabajando en esos horarios.
El ambiente era muy tranquilo. Ese día comenzó con un viaje de una pareja de novios que iban a una fiesta, seguido por un señor que iba saliendo del trabajo, y así 4 viajes más. Aún recuerdo la cara de mi tío cuando comenzó a decirnos lo siguiente:
Eran las 12:45 a. m., y de regreso al sitio, le hizo la parada un hombre muy alto y flaco, muy bien vestido, por lo que no dudé en detenerme. Al tenerlo de frente le pregunté a dónde iba y me dio una dirección que no conocía muy bien, así que le dije que tendría que irme dando indicaciones.
Mientras iba manejando, el ambiente en el taxi era muy pesado y silencioso. De pronto me preguntó con una voz muy fuerte: "¿Usted cree en esas imágenes?". Pues en el parabrisas tenía una imagen de la Virgen de Guadalupe. Inmediatamente le confirmé que sí, y de pronto comenzó a verme con unos ojos furiosos que me hicieron sentir un poco de miedo. Por unos momentos solo guardamos silencio, y su voz lo rompió diciendo: "No creo que eso te pueda ayudar de mucho ante mí", y muy cínicamente sonrió y de pronto emitió una carcajada que me heló la sangre.
Mientras carcajeaba, comencé a sentir un hedor, como a animal mu**to. Por dentro comencé a rezar y decidí seguir mi camino sin voltear a verlo, pero conforme nos acercábamos al destino el apeste aumentaba, escuchaba cómo este hombre ya no reía, sino que estaba como rugiendo.
Manejé alrededor de 15 minutos más cuando de pronto me dice el hombre de golpe: "Bájame aquí, este es mi hogar". Al ver el lugar era una casa abandonada, casa totalmente destruida, pero el horror lo sentí al momento en el que el hombre me preguntó cuánto le debía. Yo le indico que 150 pesos y volteo para recibir el dinero, pero lo que veo me deja sin respiración hasta el día de hoy: este hombre ya no tenía cara, era un esqueleto con un poco de carne ya podrida andante. Es por esto que salía un gran hedor de su boca y cuerpo. Decidí voltearme y quitar el seguro de la puerta, solo escuché que se abre la puerta y 10 segundos después se cierra, así que arranqué el taxi sin voltear atrás. Decidí irme a mi casa esa noche pues estaba en shock, no podía dejar de temblar en todo el cuerpo.
Decidí no trabajar de noche hasta sentirme con seguridad otra vez, pues aún veía esa cara y, aunque no lo crean, aún sentía el mal olor que despedía esa criatura. Aún sigo trabajando, pero trato de tener cuidado a quien doy mi servicio.
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