30/06/2026
Así las cosas... Dayana Pérez ya trae un pie en el Movimiento del Sombrero. 🤠 ¿Casualidad? Ustedes dirán.
En política hay algo más culero que perder.
Ser un pi**he malagradecido.
Porque una cosa es cambiar de opinión... y otra muy distinta es usar un proyecto para llegar al poder y, cuando ya te sirvió, mandarlo al carajo.
Eso es lo que muchos están viendo con Dayana Pérez.
Hace nada andaba bien sonriente acompañando a Ernesto Núñez, aplaudiéndole y tomándose la foto en su registro.
¿Y ahora?
Ahora resulta que ya le anda coqueteando al movimiento del sombrero.
No mamen.
Qué poca madre.
Ni siquiera disimuló.
Y eso dice mucho.
No de Ernesto.
De ella.
Porque la lealtad se demuestra cuando todavía no empiezan a repartirse las candidaturas.
No cuando ya andas viendo dónde crees que te va a caer un hueso más grande.
Y del sombrero... pues cada día confirma más lo que muchos ya sospechaban.
Que de "nuevo" tiene lo mismo que un pi**he vocho con pintura nueva.
Ahí van cayendo los mismos chapulines de siempre.
Los mismos políticos reciclados.
Los mismos que ayer juraban amor eterno a un proyecto y hoy ya traen otra camiseta porque les conviene.
Qué chingón movimiento...
Para los oportunistas.
Porque cuando un proyecto empieza a llenarse de chapulines, deja de parecer un movimiento ciudadano y empieza a parecer un refugio de políticos que ya no encontraron espacio en otro lado.
La política tiene memoria.
Las fotos también.
Y la gente no está tan pendeja como algunos creen.
Porque al final no traicionas a un dirigente.
Traicionas tu palabra.
Y eso vale más que cualquier candidatura.