31/08/2026
Con que hilo remiendo el corazón de las mujeres que amo??
Letras hermosas de mi hermanita Garabatos de Mujer
¿Con qué hilo remiendo tu corazón?
¿Con qué hilo remiendo tu corazón, hermana,
si hay heridas que ni las manos del tiempo consiguen cerrar?
Te miro y siento tu dolor como si una parte de él también viviera dentro de mí.
Y quisiera —con todas las fuerzas de mi alma— poder quitarte aunque fuera un poquito de esta tristeza que te pesa en los ojos, en el pecho, en cada silencio.
Si pudiera, te daría parte de mi alma para que la tuya descansara un momento.
Te prestaría mis fuerzas cuando las tuyas se terminen.
Te abrazaría tan fuerte que quizá, por un instante, el mundo pudiera dejar de dolerte.
Construiría una burbuja hecha de amor, de luz y de todas las oraciones que conozco…
y te metería dentro de ella para protegerte de todo lo que pueda lastimarte.
Pondría en sus paredes los recuerdos más hermosos,
las risas, los abrazos, las palabras que se quedaron viviendo en tu corazón.
Y cerraría la puerta para que ninguna sombra pudiera entrar.
Y si la magia existiera como la imaginábamos cuando éramos niñas,
haría un conjuro con lágrimas, estrellas y amor de hermana.
Pronunciaría tu nombre tres veces frente a la luna,
encendería una vela por él,
y le pediría al universo que me concediera un solo instante…
Solo uno.
Para volver atrás.
Para llegar justo a ese momento en que la luz de mi cuñado comenzó a apagarse
y detener las manecillas del tiempo con mis propias manos.
Le diría al destino:
“Todavía no.
Todavía no te lo lleves.
Aún hay abrazos pendientes.
Aún hay palabras que decir.
Aún hay amor que entregar.”
Pero hay magias que ni siquiera el amor más grande puede hacer.
Y entonces comprendo que no puedo devolverte su presencia,
ni borrar de tu historia este capítulo que jamás quisiste vivir.
Pero sí puedo quedarme.
Quedarme cuando no quieras hablar.
Cuando quieras llorar.
Cuando el silencio sea lo único que puedas ofrecer.
Quedarme cuando sientas que el mundo sigue caminando mientras el tuyo se quedó detenido aquel día.
No voy a pedirte que seas fuerte.
No tienes que serlo todo el tiempo.
Llora si necesitas llorar.
Extraña.
Enójate.
Háblale al cielo.
Dile todo aquello que todavía tengas guardado.
Porque amar profundamente también significa aprender a vivir con una ausencia que jamás quisimos aceptar.
Y aunque hoy parezca que su luz se apagó,
yo quiero creer que algunas luces no desaparecen…
se transforman.
Se quedan escondidas en los recuerdos,
en las canciones,
en las fotografías,
en las pequeñas cosas que de pronto te harán sonreír entre lágrimas.
Y quizá algún día, cuando mires al cielo,
no tengas que buscarlo entre las estrellas.
Porque entenderás que una parte de él
se quedó para siempre en ti.
Y mientras aprendes a caminar con esta nueva forma de amar,
yo caminaré contigo.
Si tus piernas tiemblan, te sostengo.
Si te caes, me siento contigo en el suelo.
Si no encuentras el camino, encenderé una pequeña luz para que puedas verlo.
Porque eres mi hermana.
Y si pudiera partir mi corazón en dos para darte la mitad que necesitas para sobrevivir a este dolor, lo haría sin pensarlo.
No puedo hacer retroceder el tiempo.
No puedo cambiar lo que sucedió.
Pero puedo hacerte una promesa:
No voy a dejarte sola en este viaje.
Hasta que el dolor se vuelva memoria.
Hasta que las lágrimas aprendan a convivir con las sonrisas.
Hasta que puedas pronunciar su nombre sin sentir que el mundo se rompe otra vez.
Y cuando llegue ese día,
cuando vuelvas a sentir un poquito de luz dentro de ti,
yo estaré ahí para recordarte algo que quizá hoy no puedes ver:
el amor que los unió no terminó cuando él partió.
Cambió de forma.
Y ahora vive en ti.
En tu memoria.
En tu historia.
En cada latido que todavía lleva un pedacito de él.
Te abrazo con todo mi amor, hermana.
Y si existe algún lugar entre este mundo y el otro donde las almas puedan escucharse,
quiero pensar que él sabe cuánto te amamos
y que, desde donde esté, también está cuidando de ti.
Mientras tanto…
yo te cuido aquí.
Con mis brazos.
Con mis oraciones.
Con mi alma.
Y con todo el amor que una hermana puede darle a otra cuando el mundo se le ha roto en las manos.
❤️🩹✨💔
Lupita Leyva/Garabatos de Mujer
Texto dedicado a mi hermana.
Imagen tomada de Pinterest
Todos los créditos a su autor.