15/09/2026
El milagro de dos pequeños que vencieron todos los pronósticos en Las Choapas
Juan Manuel Jiménez García
Las Choapas, Veracruz
Las Choapas, Ver.- Cuando todo parecía estar en contra, la esperanza se convirtió en fuerza y el trabajo incansable del personal del Hospital Dr. Pedro Coronel Pérez logró cambiar el destino de dos pequeños que llegaron al mundo antes de tiempo.
Se trata de unos gemelos, una niña y un niño, que nacieron con apenas 28 semanas de gestación, enfrentando desde sus primeras horas de vida un complicado panorama. Sin embargo, médicos, personal de enfermería y trabajadores del nosocomio no bajaron los brazos y emprendieron una batalla contra el tiempo para mantenerlos con vida.
La historia comenzó el pasado 6 de agosto, cuando su madre, Mónica Cruz Aguirre, ingresó durante la madrugada al área de urgencias con ruptura de membranas y otras complicaciones. Ante la premura de la situación, el personal médico comprendió que cada minuto era determinante para proteger tanto a la madre como a sus bebés.
A partir de ese momento comenzó una verdadera carrera por la vida.
El equipo del Hospital Dr. Pedro Coronel Pérez puso en marcha todos sus conocimientos y recursos disponibles. Médicos y enfermeras buscaron apoyo y orientación de otros hospitales e incluso recurrieron a videollamadas a través de redes sociales para intercambiar información y recibir colaboración de especialistas.
Mientras los pequeños permanecían en incubadoras, el personal del hospital estuvo pendiente de su evolución, enfrentando día tras día las complicaciones propias de su nacimiento prematuro.
Más de 30 días después, llegó la noticia que todos esperaban: los gemelos lograron estabilizarse y recibieron el alta médica para regresar a casa.
Detrás de este desenlace hay noches de preocupación, momentos de incertidumbre y una enorme entrega de quienes estuvieron al cuidado de los pequeños.
Sus padres, Fidel Abenzo Pérez y Mónica Cruz Aguirre, no ocultan su agradecimiento al personal del Hospital Dr. Pedro Coronel Pérez, pues aseguran que desde su llegada fueron recibidos con humanidad, empatía y solidaridad.
La convivencia durante estas semanas hizo que la familia creara vínculos importantes con médicos, enfermeras y trabajadores del hospital, quienes dejaron de ser solamente parte del equipo que atendía a sus hijos para convertirse también en personas fundamentales dentro de esta historia.
Para Fidel, quien se dedica a la peluquería, esta experiencia también representa un nuevo comienzo. Ahora, con sus hijos de regreso en casa, sabe que tendrá que trabajar todavía más para sacar adelante a su familia y brindarles el futuro que merecen.
Y mientras tanto, en una vivienda de la calle 5 de Septiembre, dos pequeños descansan finalmente junto a sus padres, su hermana y su abuela.
Son apenas unos bebés, pero ya protagonizaron una de las historias más emotivas que se han vivido en el Hospital Dr. Pedro Coronel Pérez: dos vidas que llegaron al mundo demasiado pronto y que, gracias a la entrega, conocimiento y perseverancia del personal de salud, lograron vencer los pronósticos y regresar a casa.
A veces, los milagros no ocurren de la nada.
También llevan batas blancas, desvelos, conocimiento, empatía y manos dispuestas a luchar por una vida.