21/12/2025
¿Te gustaría que tu hijo no tuviera autismo?
Me preguntaron eso hoy.
Y voy a responderlo de la manera más sincera posible.
Sí… me encantaría que mi hijo no tuviera autismo.
Y entonces me dijeron:
—“Pero si no tuviera autismo, no sería como es… tan puro, tan tierno, tan noble”.
Y les respondí:
—“Claro que sí lo sería. Esa es su personalidad. El autismo no define su esencia. El autismo es otra cosa…”
El autismo es lo que le dificulta la vida, lo que lo hace ir y venir entre momentos de calma y tormenta, lo que le impide comunicarse plenamente, relacionarse con facilidad o hacer lo que otros niños de su edad hacen.
No, mi hijo no tiene un autismo “leve”.
Y sí, muchas veces no la pasa bien. Hay cosas duras, muy duras… y muchas nos las guardamos en silencio.
Hoy en día, mucha gente habla del autismo como algo “genial”. Y sí, hay cosas que nos enseñan mucho.
Pero también hay realidades complejas.
La personalidad de nuestros hijos —su bondad, su ternura, su alegría— no es gracias al autismo, es gracias a ellos.
El autismo es solo una condición con la que les tocó vivir.
Y a veces, también les hace mostrar su versión menos favorable, porque están luchando desde adentro.
Así que sí… si pudiera elegir, elegiría que mi hijo no tuviera autismo.
Y no, eso no significa que “mi hijo no existiría”.
Porque él es mucho más que una condición.
Él es mi hijo, con o sin autismo. Y lo amo profundamente.