03/01/2026
El imperio malvado y criminal.
03/01/2026
Autora: Blanca Alpina Montoya
Durante 25 años la República Bolivariana de Venezuela ha sido atacada con conspiraciones, sabotajes, golpes de Estado y sanciones por la única razón de que quieren cambiar a un gobierno que cuida la soberanía de su patria y no se deja intimidar por un imperio salvaje que quiere apoderarse de sus recursos petrolíferos y minerales.
En esta última fase, el bombardeo del día de hoy a Venezuela y la captura del presidente constitucional Nicolás Maduro y Cilia Flores comenzó desde las elecciones durante las cuales hackearon el sistema electoral y salieron con la patraña de María Corina Machado de que tenía las “actas” y desgraciadamente gobiernos de izquierda dudaban de la legitimidad de la elección, el colmo, después lo del premio Nobel, después el ataque a lanchas pesqueras con una movilización naval militar extraordinaria, acusando a Maduro de ser jefe de un inexistente cártel de dr**as. Después, prácticamente el mandatario estadounidense declaró cínicamente que el petróleo y los minerales de Venezuela eran de Estados Unidos y, bueno, ahora el bombardeo y el secuestro del presidente.
Los organismos internacionales y la comunidad europea que son aliados al imperio no harán nada para evitar esta infamia como no lo han hecho con múltiples masacres que éste lleva a cabo en el mundo, incluyendo a Palestina. Los medios seguirán alimentando a la opinión pública con calumnias. Los únicos que pueden detener esto son la heroicidad venezolana, los pueblos del mundo y los gobiernos de izquierda aunque sea con una tibieza desesperante, pues parece que aún no se dan cuenta que seguirán ellos. Ahora Estados Unidos se dispone a dirigir el país y a administrar sus recursos según las declaraciones de su mandatario. Según éste Maduro va en un buque militar hacia Nueva York donde él y su esposa serán juzgados.
Ruego a todos y todas no caigan en las mentiras mediáticas de la derecha que van a salir al por mayor. Esta guerra empieza y las consecuencias son inconmensurablemente trágicas, la guerra ha entrado en nuestro continente y no sabemos ni cómo ni cuándo va a acabar. Le toca a los pueblos enfrentar esta arremetida y ello incluye a cada uno y cada una de nosotras que tenemos que protestar hasta vencer y acabar con los designios imperiales.