05/07/2026
Hace 2 días soñé con mi mamá, tenía mucho que no la soñaba. En mis oraciones antes de dormir, siempre le pido a Dios soñarla, pero muy poco me lo concede.
En el sueño, volví a vivir el dolor de verla sin vida, volví a revivir ese momento donde te llevan a reconocer su cuerpo y corren el cierre de una bolsa negra de algodón.
Ahí estaba de nuevo mi madre, dentro de esa bolsa, sin color, sin vida.
En el sueño, todo corrió muy rápido, de repente, ya estaba frente a su cajón y me corría una angustia enorme porque mirándola en su cajón, tenía abierto uno de sus ojitos, y yo, buscaba por toda la funeraria, alguien que pudiera ayudarme a cerrar su ojo porque lo tenía abierto y se le miraba blanquito; tal y como lo tenía en realidad.
En el sueño calló la noche, me acosté en mi cama tal y como aquella noche después de su entierro, con él corazón apachurrado y ese vacío que hasta el día de hoy, no sé va.
Me quedé dormido después de tanto llorar, tal y como pasó hace más de 4 años.
Desperté dentro de mi sueño y la única diferencia fue, un tocador al lado de mi cama, de esos tocadores que usan los profesionales del estilismo, con focos de luz blanca por todo el espejo.
Escuché la voz de mi mamá y desperté... ahí estaba mi madre, sentada en un banquito con toda esa luz blanca sobre su cara, con un cabello negro abultado y peinado, tallando sus ojos con sus dedos, como cuando te entra una basurita y diciendo...
Lo mejor dentro de todo lo triste y doloroso de haber mu**to, es haber vuelto a ver bien, todo miro bien clarito.
Entonces levanté mi cara, sin mover mi postura estando acostado, traía puesto un vestido blanco, con aplicaciones doradas, la miré directamente a los ojos, sus ojos, estaban llenos de vida. Volví a ver claramente, el café oscuro de sus ojos, ese color que llevan los míos. Y con duda, sólo le pregunté...
¿Ma, si me ves?
Claro que te veo hijo, clarito, clarito.- Me respondió.
Estiré mi mano y toqué la suya, volví a mirar sus uñas rojas, tal cual le gustaba pintarlas.
Entonces, desperté a la realidad, sentí como mi mano calló de tenerla estirada, estaba acostado justo en la misma posición de mi sueño, pero el tocador lleno de luz y mi mamá , ya no estaban.
No pude evitar soltarme a llorar, mi corazón estaba acelerado, sentí a mi madre nuevamente, la miré, la toque, era ella.
Estuve analizando estos días el contraste de mi sueño. Por qué volver a vivir el dolor de verla ahí inerte, y después, verla llena de vida nuevamente.
Hoy quiero quedarme con lo mejor de mi sueño, quiero pensar que, mi mamá despierta en algún otro lugar haciendo todo lo que en determinado momento ya no pudo hacer, y que sé que le encantaba.
Que despierta y...
Camina por todos lados y lugares, que corre jardines llenos de flores, que se peina el cabello y pinta las uñas de sus manos y pies del color que mejor le parezca, que come todo lo que se le antoja, que trabaja en lo que le apasiona, que no le duele nada.
Que en algún momento del día o de la semana, la dejan sentarse frente a un televisor y le transmiten un resumen de todo lo que he estado haciendo.
Y que de vez en cuando, va poder visitarme en algún sueño, para recordarme lo que en vida me decía...
Hijo, si algún día no estoy y quieres verme, búscame en todo lo que te rodea, en el viento, en las aves, en esos atardeceres brillantes, que muy poco se ven, en la luna, en las nubes, en algún lugar estaré mirándote y quiero verte bien.
Y aquí sigo madre, no tan bien como quisiera, pero aquí sigo, aprendiendo a sentirte cerca desde otra perspectiva, aprendiendo a perdonar y aceptar desde el amor, pero sobre todo, aprendiendo a vivir, porque desde que te fuiste no sé vive igual madre, literalmente se sobrevive.
Gracias por permanecer, hoy sé que cuando mamá se va, no sé lleva su amor, se queda contigo... en silencio.
La ves en las flores, en la lluvia suave, en el sol que amanece y en el atardecer que acaricia.
La escuchas en tu propia risa, en tus lágrimas, en los abrazos que das.
Mamá está, aunque no esté, así se siente y se sentirá siempre. ✨
Y recuerda, espero que estés amando a tu madre, tanto, como yo amé a la mía. ❤️🩹
🕊️