20/06/2025
Hoy mi hijo Leo, con solo 3 añitos, me regaló un ramito de flores que cortó de afuerita de la casa. Pequeñas, sencillas, silvestres… pero cargadas de una ternura tan grande que no me cabía en el pecho.
A veces siento que ya no puedo más. Que el cansancio me rebasa, que todo recae sobre mí. Pero entonces, en medio del caos, llega este gesto tan puro, tan inocente, tan sincero… y me regresa mil años de vida.🥺❤️
Porque aunque yo crea que ellos no se dan cuenta de cómo me siento, sí lo hacen. De alguna forma su alma lo sabe, y su amor busca formas de abrazarme sin palabras. Y hoy, su abrazo fueron esas flores.
Gracias mi Leito por recordarme que, aunque a veces me sienta rota, sigo floreciendo a través del amor que sembramos juntos🌼❤️
✨ Esos pequeños momentos son los que me mantienen de pie.