04/09/2026
¿DONDE ESTÁ EL AUTOMÓVIL?
“El 1 de septiembre, sufrimos un accidente en la Autopista Peñón–Texcoco que consideramos grave y que queremos hacer público, tanto por lo que ocurrió como por todo lo que ha sucedido después.
Circulábamos por la autopista en un Renault Clio que acabábamos de adquirir ese mismo día. Al llegar a la plaza de cobro realizamos normalmente el pago correspondiente del peaje y continuamos nuestro trayecto. Sin embargo, después de haber pagado, el sistema antievasión instalado en el carril se activó contra nuestro vehículo, emergiendo desde el piso e impactando violentamente la parte inferior del automóvil.
El golpe fue suficientemente fuerte para levantar y dañar el vehículo, deformar partes de la zona inferior y activar las bolsas de aire. Inmediatamente después detectamos además daños en la parte baja, líneas o mangueras afectadas y fuga de líquido. El automóvil quedó imposibilitado para continuar circulando.
Nosotros también recibimos el impacto dentro del vehículo. Por esta razón se solicitó atención y posteriormente se nos entregaron órdenes de atención médica para ambos ocupantes, además de la orden correspondiente para la atención y reparación del automóvil.
Queremos dejar algo muy claro: el peaje había sido pagado. No intentamos evadir la caseta ni atravesar irregularmente el sistema. El mecanismo antievasión se activó después de nuestro pago.
En el lugar intervino personal relacionado con la autopista y posteriormente el ajustador de , quien nos manifestó que acudía en representación de la caseta y reconoció la responsabilidad por el incidente, indicándonos que se harían cargo de nuestros gastos de atención y de los daños ocasionados al vehículo.
GNP emitió la orden de admisión del vehículo tercero, siniestro 0187825641, en la cual se registran, entre otros daños, afectaciones relacionadas con bolsas de aire/cinturones y mecánica por colisión. En el documento se asignó como taller receptor Servicio Automotriz Crisla, en .
El automóvil fue retirado de la autopista mediante un servicio de grúa que, según la información que posteriormente logramos obtener de GNP, corresponde a un proveedor identificado como “GC3”. Se nos indicó que este traslado no fue realizado directamente por GNP, sino mediante el esquema de atención relacionado con la concesionaria y las autoridades carreteras.
Aquí comienza una segunda situación que nos parece completamente inaceptable.
Hoy acudimos al taller indicado en nuestra orden para verificar el estado del vehículo y nos informaron que el automóvil nunca llegó y que no tenían noticia alguna de él.
Desde entonces hemos realizado llamadas y gestiones intentando simplemente responder una pregunta básica: ¿dónde está nuestro automóvil y quién lo tiene bajo resguardo?
Hemos contactado a las distintas partes involucradas y hasta este momento no hemos conseguido que alguien nos proporcione claramente el domicilio donde se encuentra físicamente el vehículo, el depósito al que fue trasladado ni la identificación completa del prestador que lo tiene bajo custodia. Lo único concreto que logramos obtener a través de GNP es la referencia del proveedor GC3.
Es decir: después de que un dispositivo de la autopista golpeara nuestro vehículo habiendo pagado el peaje, después de sufrir un impacto que detonó las bolsas de aire, después de tener que recibir atención médica y después de que el propio seguro reconociera la responsabilidad y emitiera órdenes de atención, ahora tampoco podemos localizar físicamente nuestro automóvil.
Además, después del incidente tuvimos que continuar nuestro traslado por nuestros propios medios, utilizando transporte público para regresar a Texcoco y posteriormente recoger otro vehículo para poder acudir a recibir la atención médica indicada.
Todo esto no representa solamente daños materiales. Ha implicado horas de llamadas y traslados, incertidumbre sobre un vehículo que acabábamos de adquirir, atención médica, interrupción de nuestras actividades y trabajo, y ahora la necesidad de investigar nosotros mismos dónde quedó un automóvil que fue retirado bajo un servicio gestionado después del accidente.
Estamos documentando el caso: comprobante del peaje, fotografías del vehículo antes y después del incidente, documentación del siniestro, órdenes de atención médica, orden de admisión del automóvil, datos de las personas que intervinieron, llamadas realizadas y toda la información que estamos obteniendo.
Asimismo, procederemos por las vías correspondientes para que los hechos queden formalmente asentados y se deslinden responsabilidades.
No estamos publicando esto para especular ni para acusar sin pruebas. Queremos una explicación, la localización inmediata de nuestro vehículo, una reparación integral de los daños y garantías de que un incidente de esta naturaleza sea investigado para evitar que vuelva a ocurrir.
Un sistema instalado precisamente para controlar el paso por una autopista no debería activarse contra un usuario que ya realizó correctamente su pago. Y después de un accidente de esta magnitud, tampoco debería ser necesario pasar horas intentando descubrir quién se llevó el vehículo y dónde se encuentra”.