12/09/2026
FRECUENCIA EMERGENTE.- Dimitri Berzerk, No/Whr/Grl y DJ HexX
El día de ayer fue una noche que devolvió fragmentos de una historia. Esa velada en Black Dog Venue fue interesante.
El cartel reunió tres propuestas provenientes de distintos puntos de México: DJ HexX, desde Tijuana; DJ No/Whr/Grl, desde Querétaro; y Dimitri Berzerk, desde Ciudad de México. Pero para mí, la noche tenía una lectura mucho más personal: los tres nombres estaban relacionados con una etapa importante de mi trayectoria en Rock y Cultura.
La noche comenzó alrededor de las 9:30 con DJ HexX, proyecto de Mitch Torres.
A Mitch no lo conocí solamente como DJ o promotor. Entre 2021 y 2022 fue patrocinador de Rock y Cultura, y durante esos dos años se convirtió en uno de esos colegas que funcionan como puente dentro de una escena.
Es de esas personas que no solamente hacen su propio trabajo, sino que abren puertas para que otros conozcan lo que está sucediendo alrededor.
Gracias a Mitch conocí a diversos artistas y proyectos vinculados con la escena gótica, oscura y alternativa, tanto de Baja California como de otras partes de México. DJ Lordfer, No/Whr/Grl, DJ Zedkiel, Dimitri Berzerk, La Bande-Son Imaginaire y muchos otros nombres llegaron a mi radar a través de esa red de contactos.
También apoyó directamente algunos de mis proyectos culturales.
En el Cachanilla Music Festival Mexicali, por ejemplo, patrocinó publicidad para el evento; incluso la lona grande que utilizamos fue parte de ese apoyo.
Mitch actualmente radica en Ensenada y continúa contribuyendo a la escena local a través de su trabajo con Black Dog y Siniestro Lounge, dentro de su proyecto Siniestro Producciones. Su presencia representa, de alguna manera, esa capacidad de la escena independiente para transformarse sin desaparecer.
Eso es algo que reconozco especialmente en él… ese entusiasmo por seguir construyendo espacios.
Porque detrás de una escena que permanece hay mucho más que música. Hay tiempo, dinero, contactos, logística, riesgos y sacrificios. Mitch ha decidido seguir apostando por una propuesta incluso cuando sería mucho más sencillo abandonar.
Musicalmente, DJ HexX se mueve dentro de la electrónica oscura y los sonidos relacionados con la escena gótica y alternativa, buscando precisamente esa atmósfera nocturna que permite que la música funcione como punto de encuentro.
Más que intentar encasillarlo en una sola etiqueta, me parece que su propuesta forma parte de ese circuito electrónico oscuro que durante años ha encontrado espacios propios dentro de la escena independiente.
El set de DJ HexX se movió dentro de esa electrónica oscura que caracteriza buena parte de su universo, pero más allá de la música, para mí era imposible no pensar en todo lo que había detrás de ese encuentro, de esa colaboración que comenzó varios años atrás y que esta noche volvía a coincidir en un mismo escenario.
Entonces apareció No/Whr/Grl, el proyecto de Isis Mendoza, desde Querétaro.
A Isis también la conocí en 2021, precisamente dentro de Rock y Cultura. Otra coincidencia más, de esas que valen la pena atesorar.
¿Por qué? Porque hay algo detrás de todo esto.
El line up que tenía frente a mí era prácticamente el mismo que había conocido años atrás en The Mod Bar, en Mexicali.
Tres propuestas. Tres personas. Tres historias profesionales que, de distintas maneras, dejaron algo en mi propio camino.
En aquella ocasión tuve la oportunidad de entrevistarlos para Rock y Cultura. Las entrevistas ya no están disponibles; Facebook terminó borrando aquellos videos y con ellos desapareció parte de ese archivo audiovisual. Sin embargo, siempre he pensado que hay cosas que no necesitan permanecer en una plataforma para seguir existiendo.
Porque los recuerdos se quedan.
Especialmente a Isis la tengo presente como una mujer sensible e intensa, con un bagaje musical enorme y una conversación que podía ir mucho más allá de hablar simplemente de música. Volver a escucharla años después produjo esa sensación extraña de reencontrarse con alguien que pertenece a una etapa anterior de tu propia historia y descubrir que, de alguna manera, la conexión sigue ahí. Como si nos hubiéramos visto hace poco, pero los años pasan y es entonces cuando nos damos cuenta de que la música crea conexión.
No/Whr/Grl se mueve por territorios como el synthpop, new wave, minimal synth, darkwave y EBM, sonidos que forman parte de ese amplio universo de la electrónica oscura y que también han encontrado espacio dentro del circuito underground mexicano. De hecho, su proyecto ha formado parte de iniciativas como las Sector Industrial Sessions, compartiendo programación con artistas de esta misma escena.
Su propuesta crea una pista que invita tanto al baile como a una especie de trance.
Reconozco que, en algunos momentos de la noche, a pesar de la humedad, me levanté a bailar un poco. Estaba tan emocionada; extrañaba bailar.
Mientras avanzaba la noche, Isis y la pareja de Dimitri comenzaron a intervenir el espacio con velas, adornando el escenario de Black Dog y transformándolo poco a poco en algo más íntimo, casi ritual.
Enseguida subió al escenario Dimitri Berzerk.
Dimitri ocupa un lugar particularmente especial dentro de mis recuerdos profesionales, porque de todas las personas que entrevisté durante aquellos años, es uno de los personajes que más me ha interesado intelectualmente. No solamente por su propuesta musical, sino por el universo creativo que existe detrás de ella.
Comenzó su trayectoria como DJ en Ciudad de México alrededor de 2005, fuertemente influenciado por la música underground y, particularmente, por sonidos como el synthpop, new wave, Electronic Body Music e industrial. Su camino también está ligado a espacios fundamentales de la escena alternativa, como El Real Under, y a la creación de Sector Industrial, proyecto que comenzó como programa de radio y posteriormente se convirtió en sello discográfico con la intención de fortalecer y apoyar a artistas de la escena electrónica alternativa.
Además de su trabajo como DJ, Dimitri ha desarrollado una importante faceta como productor y remixer. Desde 2009 comenzó a trabajar de manera más constante en la producción de remixes y posteriormente en composiciones propias. Su álbum Nineteen Eighty-Four, publicado en 2023, reúne parte de esa evolución como productor y muestra la amplitud de su universo sonoro.
Su propuesta musical tampoco se queda únicamente en la pista de baile. Dimitri ha definido su sonido como Esoteric Body Music, una especie de punto de encuentro entre el synthpop y el industrial, al que incorpora conceptos relacionados con la filosofía, la alquimia, la astrología y la geometría sagrada.
Precisamente por eso sus presentaciones tienen una dimensión visual y conceptual que va más allá de simplemente poner música.
De hecho, tengo presente aquella entrevista porque surgió una coincidencia que me llamó muchísimo la atención: uno de mis libros favoritos es Los dioses del Edén, de William Bramley, y Dimitri lo tenía también entre sus tres libros favoritos.
Yo sé que podría parecer un detalle ínfimo, pero para quien entrevista artistas constantemente, encontrar ese tipo de conexión cambia la conversación. Dejas de hacer solamente preguntas y empiezas a descubrir un universo compartido.
Me pareció entonces —y me sigue pareciendo— una persona sumamente inteligente, letrada y con una enorme capacidad para conversar. Su propuesta artística tampoco cabe fácilmente en una sola categoría, porque transita por el synthpop, la new wave, el EBM y el industrial, incorporando elementos filosóficos, esotéricos y conceptuales a su universo creativo.
Lo cual se complementó de manera espléndida con los visuales que compartió durante su presentación.
Esta noche no estaba viendo simplemente a tres DJs. Estaba viendo regresar, cinco años después, una parte de mi historia profesional.
Mitch había sido uno de los puentes que me permitieron conocer aquella escena, Isis había sido una de esas voces que tuve oportunidad de escuchar y entrevistar y Dimitri había sido uno de esos entrevistados que terminó dejando una huella mucho más profunda de lo que probablemente imaginaba.
Ahora los tres coincidían nuevamente frente a mí, pero esta vez en Ensenada y en Black Dog.
Después de varios años de trabajo, entrevistas, fotografías, publicaciones, eventos y caminos que se fueron separando para después volver a cruzarse.
La música avanzó y la pista comenzó a convertirse en lo que tenía que ser...un lugar para dejarse llevar y entrar en trance.
Algunos bailaban, algunas movían la cabeza, sus pies, cerraban los ojos y conectaban con la música, conforme avanzaba la noche ocurrió algo que me interesó observar.
Nos quedamos los que teníamos que quedarnos.
Los que nos conocemos desde hace años, los que nos hemos escuchado, los que hemos entrevistado y hemos sido entrevistados, los que alguna vez escribimos sobre el trabajo de los otros y también, de alguna manera, los que hemos contribuido a que el trabajo de alguien más tenga un espacio para ser visto, escuchado o reconocido.
No importó demasiado nada más durante esa velada. Ni la distancia, ni los años, ni que algunas entrevistas hoy existan solamente en la memoria.
La gente permaneció hasta el final. Estuvieron los que tenían que estar. Llegaron los que tenían que llegar. Y eso también es una forma de resistencia.
Es seguir haciendo música, creando espacios, entrevistándonos, encontrándonos, seguir reconociendo el trabajo de quienes estuvieron ahí antes.
La escena nunca desaparece…se transforma.
Y algunas historias nunca terminan…simplemente vuelven a sonar.
✍🏻📸 Noemi Magallanes Coronel