15/05/2026
Será inmortalizado Marco Antonio “El Gigante” Robles Orozco en el Salón de la Fama del Deporte de Tijuana
Tijuana, Baja California, a 14 de mayo de 2026.– Por su destacada trayectoria y por convertirse en uno de los pioneros de las artes marciales mixtas en México, Marco Antonio “El Gigante” Robles Orozco, será inmortalizado en el Salón de la Fama del Deporte de Tijuana como parte de la Generación 2026, ceremonia que se llevará a cabo el próximo 11 de julio.
Nacido el 22 de abril de 1968 en Tijuana, Robles Orozco dejó huella en la historia de los deportes de combate al convertirse en 1992 en el primer campeón de peso completo de Vale Todo en México, disciplina que posteriormente evolucionaría a las actuales Artes Marciales Mixtas (MMA).
Marco Antonio Robles inició la práctica del Full Contact y Ju Jitsu bajo la enseñanza del Gran Maestro Rigoberto López, desarrollando una carrera deportiva que lo llevó a combatir en emblemáticos escenarios de Tijuana como El Rodeo Santa Fe, Frogs, el Palenque de Agua Caliente, la discoteca Baby Rock y el Salón Ignacio Zaragoza.
Sus rivales eran peleadores de gran nivel, en su mayoría extranjeros y de peso completo, quienes llegaban a Tijuana con el objetivo de conquistar el campeonato de la ciudad. Debido a su imponente físico, Marco enfrentó a competidores armenios, georgianos, afroamericanos y estadounidenses, en una época donde este tipo de disciplina aún no era permitida profesionalmente en California, Estados Unidos.
En aquellos años, la Federación Mexicana de Full Contact Shootfighting era la encargada de reglamentar este deporte y coordinar la realización de los combates con el aval de la Comisión de Box y Lucha. Bajo la dirección técnica de Rigoberto López y con jueces y referís especializados, se organizaban eventos de gran convocatoria en los que Marco Robles peleaba a puño limpio, bajo reglas extremadamente duras y peligrosas.
La seguridad de los competidores era prioridad, por lo que se garantizaban primeros auxilios y seguros médicos para los peleadores extranjeros. A pesar de ello, las peleas incluían rodillazos, codazos, estrangulamientos y técnicas del auténtico Vale Todo, una modalidad que actualmente ya no existe bajo aquellas condiciones.
En esa época se otorgaban vistosas copas, cinturones de campeonato y premios económicos atractivos para los peleadores. Muchos prospectos llegaban primero a la academia del Gran Maestro Rigoberto López para demostrar sus capacidades y ser seleccionados para las carteleras, las cuales lograban llenar el Auditorio de Tijuana y otros recintos de la ciudad.
Marco Robles siempre defendió y refrendó su campeonato con valentía, garra y coraje, convirtiéndose en uno de los máximos representantes del combate extremo en México. Para su maestro Rigoberto López, Marco fue siempre un alumno leal y ejemplar en el dominio de la jaula.
Actualmente, Marco Antonio Robles cuenta con el grado de Cinturón Negro III Dan y aunque ya se encuentra retirado de las competencias, continúa ligado al deporte, siendo padrino e inspiración de nuevas generaciones de cinturones negros y una figura ampliamente reconocida dentro de la comunidad marcial.
Todos quienes conocieron la trayectoria de “El Gigante” coinciden en que este reconocimiento es más que merecido, pues gracias al esfuerzo de pioneros como él, hoy las artes marciales mixtas en México son organizadas y reguladas por diferentes asociaciones, con reglas y equipo de protección que brindan mayor seguridad a los peleadores.
El legado de Marco Robles abrió camino para que muchos tijuanenses pudieran consolidarse y aspirar a competir en grandes ligas internacionales.
Asimismo, este reconocimiento también resalta el legado del Gran Maestro Rigoberto López como formador de campeones tijuanenses. Entre sus alumnos más destacados también se encuentran la Maestra Griselda Orta, reconocida como la primera mujer mexicana en ganar torneos nacionales en 1968, cuando por primera vez se permitió la participación femenil en competencias de karate, así como la Maestra Verónica López Orta, destacada deportista con más de 300 primeros lugares y posicionada entre las diez mejores competidoras de California.
Sin duda, la inmortalización de Marco Antonio “El Gigante” Robles Orozco representa un reconocimiento a toda una generación de pioneros que forjaron con disciplina, sacrificio y valentía la historia de las artes marciales mixtas en Tijuana y en México.