21/09/2026
Si vas a trabajar en el campo le tienes que pedir permiso a la tierra y si puedes, déjale algo. Eso lo aprendí de mi abuelo, desde chiquillo me llevaba con él a ayudarle en la siembra y el ganado.
Nos íbamos temprano antes de que saliera el sol, porque sus terrenos quedaban hacia el cerro, a partir de cierta distancia que nos metíamos al cerro, pedía permiso a la tierra para que nos dejara pasar y le avisaba en voz alta "Con tu permiso, vamos a entrar a trabajar las tierras y si puedes, cuídanos para que regresemos con bien."
De ves en cuando le dejaba comida de la que llevábamos, algo simbólico, una tortilla, un pedazo de queso, pan dulce... hacia un hoyito en la tierra y ahí le dejaba su ofrenda. Me decía que era para que nos dejaran trabajar en paz lo que sea que cuidaba los montes y los cerros, que a veces la gente no respetaba y por eso les pasaban cosas malas, se perdían o peor.
Una vez íbamos como siempre, pero al pasar el tramo en el que mi abuelo pedía permiso para pasar, empezó a caminar despacito y luego se paró, yo creo que desde ahí sintió algo, después le pidió permiso para entrar y después de que dijo eso, vino un viendo muy fuerte, hasta se formaron varios remolinos pequeños de tierra por el viento que hacía.
Mi abuelo me dijo "Mijo, vente, mejor venimos mañana a trabajar", me agarró de la mano y me llevó de regreso. En la tarde vino una vecina a echar chisme con mi abuela y mi mamá, les contó que en el cerro habían encontrado a 2 muchachos, unos malandrines que ya eran conocidos en el pueblo, eran rateros y peleoneros.
Los encontraron en un arroyo que estaba a lado de las tierras de mi abuelo, fue la novedad ese rumor durante toda la semana, nunca se supo que les pasó.
Ya en la noche cuando estábamos cenando frijolitos mi abuelo y mi abuela estaban platicando, mi abuelo decía que las cosas pasan por algo, que sintió raro cuando fuimos a trabajar y por eso se regresó, que capaz y si íbamos nos iba pasar a nosotros lo mismo, o quizá los maleantes nos iban a hacer algo.
Mis viejitos ya se fueron hace mucho tiempo pero me dejaron muchas enseñanzas que ya de grande sigo haciendo, por eso yo les creo a la gente que ha contado sus historias de los montes y esos lugares.