20/04/2026
Mi abuelo tiene un terreno en Leona Vicario Quintana roo, la casa principal esta frente a la carretera y el patio en ese entonces era hierba y árboles.
Junto a la casa principal mi abuelo encendia leña y ponía a calentar su agua para el café o la comida que quedó del día.
Tenía 8 años, salí al patio como a las 9 de la noche entre el olor a hierba y a tierra mojada salí a orinar y algo cruzó cerca de mi, sentí el roce como de una piedra fría que tocaba mi pie. Y luego corrió.
Por instinto corrí detrás del animalito y agarré piedras y un palo. Pero después de unos pasos yo estaba solo a mitad del monte.
Me asusté mucho, llamé a mi abuelo y a mi mamá. Pero no tenía respuesta. Como niño que era, subí a un árbol apenas más alto que yo y vi la casa de mi abuelo y la fogata como a 100 metros de donde yo estaba.
En mi mente marqué el rumbo hacia donde debía caminar y comencé a avanzar.... Siento que camine mínimo unos 40 minutos desde que salí de la casa hasta ese momento y no veía nada.
Mi lógica de niño me decía "en algún punto vas a encontrar la albarrada y la sigues hasta la entrada." Pero por más que caminaba no llegaba a ningun lado.
Me quedé paradito intentando escuchar algún ruido, de mi abuelo llamandome pero nada, ya sentía frío y desesperación hasta que sentí la mano de mi abuelito en mi cabeza y me dijo que yo entre a terminar de cenar.
Me di la vuelta y parecía una burla de mi mente, detrás de mi estaba la casa, iluminada, la leña aún ardiendo, a unos pasos de donde yo estaba.
Le conté lo sucedido a mi abuelo y me dijo "así han perdido a muchas personas los señores del monte" YUUM BALAM Y MÁAKIL K’AAX
Entramos a la casa y mi café aún seguía caliente.
Para mi abuelo estuve afuera 5-10 minutos.
Para mi fueron al rededor de 50 minutos caminando en el monte....
Créditos : Fercho Nehun