19/06/2026
Hay propiedades que aunque me las regalaran, no las aceptaría.
Mucha gente cree que el negocio está en comprar barato.
Pero en desarrollo inmobiliario eso no siempre es cierto.
Porque una propiedad puede parecer una oportunidad...
y terminar siendo un problema muy caro.
Por eso cuando analizo una propiedad no empiezo preguntando cuánto cuesta.
Empiezo preguntando:
¿Qué se puede hacer aquí?
¿Existe mercado para eso?
¿Tiene potencial?
Porque la propiedad no es el negocio.
El negocio está en lo que eres capaz de construir sobre ella.
Y mientras analizaba esta propiedad pensé en algo.
Tanto una propiedad como una relación son una apuesta al futuro.
Las personas con las que convivimos terminan influyendo en la persona que nos estamos convirtiendo.
¿También eliges con cuidado las personas con las que construyes tu vida?