31/08/2026
🚨 NO QUISIERON ENTREGAR SUS TIERRAS Y LA SIERRA DE GUERRERO SE TIÑÓ DE SANGRE: MASACRAN A UNA FAMILIA Y QUEMAN SUS CASAS
Con información de Mario Penton
San Miguel Totolapan, Guerrero.— La madrugada del jueves 27 de agosto, el miedo volvió a apoderarse de la Sierra de Guerrero.
Alrededor de las 4:00 de la mañana, un grupo de hombres armados irrumpió en la comunidad de Cerro de las Lumbreras, municipio de San Miguel Totolapan, en la región de Tierra Caliente, y atacó directamente a integrantes de la familia Hernández Solano.
El saldo reportado inicialmente fue de seis personas asesinadas y varios heridos. Posteriormente, familiares y habitantes denunciaron que el número de víctimas podría ascender a siete, mientras que tres integrantes de la familia permanecían desaparecidos. Entre los fallecidos se encontraba una mujer con discapacidad. También fueron reportados menores entre las víctimas y los heridos.
Pero detrás de la masacre habría algo más que una disputa entre grupos criminales.
EL MOTIVO: LAS TIERRAS Y LA MADERA
De acuerdo con testimonios de habitantes recogidos por diversos medios, la familia Hernández Solano llevaba meses siendo presionada para entregar sus terrenos y permitir la explotación de los recursos forestales.
Los pobladores sostienen que la familia se negó a permitir la tala de árboles en sus parcelas y que esa resistencia habría desencadenado la agresión.
“Desde hace unos meses nos quieren quitar nuestros campos, donde no hemos dejado cortar ni un solo árbol”, fue el mensaje de auxilio difundido por habitantes de la comunidad.
La denuncia apunta a un fenómeno que va mucho más allá de una familia: el control criminal de la tierra, los bosques y los recursos naturales de las comunidades serranas de Guerrero.
SEÑALAN A “LA CHANGA” Y A LOS TLACOS
Habitantes de Cerro de las Lumbreras señalaron como presuntos responsables a integrantes del grupo criminal conocido como Los Tlacos.
Los testimonios apuntaron directamente a Leonel Barragán Tolentino, alias “La Changa”, como presunto responsable de encabezar la incursión.
Es importante precisar que estas acusaciones corresponden a señalamientos de pobladores y, hasta el momento de los primeros reportes, no habían sido confirmadas judicialmente por las autoridades.
DESPUÉS DE LAS BALAS, EL FUEGO
La violencia no terminó con el ataque. Según los habitantes, después de disparar contra la familia, los agresores incendiaron viviendas y permanecieron durante un tiempo en la comunidad, provocando terror entre los sobrevivientes.
La consecuencia fue inmediata: numerosas familias abandonaron Cerro de las Lumbreras y huyeron hacia localidades vecinas para ponerse a salvo. Una comunidad quedó prácticamente vacía.
El objetivo, denuncian los pobladores, no sería únicamente matar: sería expulsar a quienes se resisten al control criminal de sus tierras.
Y MIENTRAS LOS CUERPOS ESPERABAN… LA FISCALÍA NO LLEGABA
La denuncia más grave llegó después.
Más de 24 horas después de la masacre, familiares afirmaron que las autoridades de la Fiscalía General del Estado de Guerrero todavía no habían llegado a la comunidad para realizar el levantamiento de los cuerpos y las diligencias correspondientes.
Familiares también exigieron la localización de Basilio, Porfirio y Genaro, reportados como desaparecidos.
“No llegó nadie”, denunció un familiar, quien además señaló que uno de los cuerpos permanecía en el lugar y que no podían levantarlo por sus propios medios.
La denuncia plantea una pregunta que las autoridades están obligadas a responder:
¿Cómo puede una familia asesinada esperar más de 24 horas para que el Estado llegue a levantar los cuerpos en una comunidad tomada por el miedo?
GUERRERO: LA GUERRA POR LOS RECURSOS
Lo ocurrido en Cerro de las Lumbreras no parece ser un hecho aislado. Durante este año, habitantes de diferentes comunidades de la Sierra de Guerrero han denunciado ataques, desplazamientos y presiones relacionadas con el control de bosques, agua, tierras y actividades agrícolas.