08/10/2026
En este mes de octubre, les vamos a compartir algunas historias de suspenso que han llegado a la redacción de este medio de comunicación.
La persona que se apareció en la capilla.
Esta narración sucedió en una comunidad de la Sierra Norte de Puebla.
Día lunes y la jornada estaba por comenzar, los trabajadores aún no llegaban para poder repartirles sus herramientas de trabajo y darles indicaciones; entonces, opté por entrar a la capilla de la comunidad para hacer tiempo y esperar a los trabajadores.
El inmueble, donde la gente del pueblo acude los domingos a escuchar misa, está construido con madera y su techo, de láminas de cartón. En él, se encuentran algunas imágenes que se pueden apreciar en penumbras pues la luz eléctrica sólo se utiliza el día que el padre va a oficiar la misa.
En un rincón se puede apreciar una bandeja de lámina un poco desgastada y cubierta de cera porque en ella la gente coloca las veladoras que llevan a sus santos.
Me bajé de la camioneta, empecé a caminar y me dirigí a la entrada, empujé la puerta de madera y un rechinido fue lo primero que escuché, sí claro que eran las bisagras oxidadas por el tiempo; sin darle importancia y como buen feligrés, me persigné y comencé a recorrer con la vista el interior.
Vi entre penumbras una figura humana a la cual no le pude ver la cara, solo miré que se encontraba de pie y caminaba hacia la salida “buen día”, dijo por lo que le contesté buen día… por la voz deduje que era una mujer, sin darle importancia continué caminando hacia el interior y después de unos minutos que supongo fueron como unos 10 desde que entré hasta que salí, porque en realidad solo fue por curiosidad ya que estaba más con el pendiente de que los trabajadores no llegaban.
Al salir de la capilla, pude ver a lo lejos que algunos de los trabajadores ya venían, me apresuré para llegar a la camioneta y cuando ellos llegaron lo primero que les dije fue “pensé que hoy no vendrían” y algunos me comentaron que no eran albañiles porque ellos sí hacen san lunes.
Después de una risas les dije que ya hasta me había ido a persignar para que tengamos una buen semana, ellos volvieron a soltar unas risas y el más grande de edad, un señor de unos 55 años aproximadamente me dijo “pero la persignada desde afuera no vale”, a lo cual yo le contesté “claro que no, por eso entré” y sorprendidos me preguntaron que cómo es que había entrado si la capilla sólo la abre el padre los domingos y nadie del pueblo tiene llaves.
En ese momento una sensación de frío recorrió mi cuerpo y les platiqué que empujé la puerta, entré y vi a una mujer a la cual saludé.
Las risas pararon y me dijeron “ven, vamos para que veas que la puerta está cerrada”, caminamos y cuál fue mi sorpresa que la puerta tenía puesto el candado y ellos me recalcaron que nadie puede entrar, solo los días domingo cuando el padre llega y quita el candado para oficiar la misa.
Nos retiramos y en el transcurso del día yo seguía pensando qué es lo que había pasado, porqué pude entrar y saludar a esa mujer a la cual no le vi la cara. Cuando llegó la hora del almuerzo,nuevamente el señor más grande me dijo “lo que tu viste no fue algo bueno lo que viste fue el mal representado en una especie de humano, no eres la primera persona que ve esto, ya lo han comentado otros del pueblo pero teníamos duda de que nos estuvieran engañando; y hoy, con lo que tú comentas nos queda más que claro que el mal anda rondando este lugar”.
Sorprendido de lo que me decía, le pregunté que entonces qué era lo que vi y me respondieron que son brujas o el mismo diablo que no quieren que se construya una capilla en forma porque esta, solo era provisional y lo que quieren es llevarse a los niños recién nacidos así como a las personas que no tienen sus sacramentos completos.
Imagen ilustrativa