13/08/2026
Hasta pronto, Arrieros San Isidro Labrador
Hoy nuestros pasos se detienen, pero en el corazón queda todo aquello que vivimos durante estas jornadas.
Con profunda gratitud, elevamos nuestras oraciones a la Santísima Virgen de la Asunción, por habernos permitido comenzar y concluir este camino con bien; por acompañarnos en cada recorrido, protegernos bajo su manto y no dejarnos solos en ningún momento.
A la Mayordomía de la Virgen de la Asunción 2026, gracias de todo corazón por cada atención, por su hospitalidad y por recibirnos con tanto cariño. Y a cada persona de nuestro pueblo que nos abrió sus puertas y nos recibió con alegría, gracias por hacer que cada jornada fuera aún más especial.
A nuestros Arrieros San Isidro Labrador, solamente podemos decirles: gracias.
Gracias por cada paso dado con cansancio, por cada grito que salió del alma, por cada sonrisa que permaneció aun cuando las fuerzas comenzaban a faltar. Gracias por no rendirse, por seguir bailando, por animar al compañero y por recordar que cuando caminamos juntos, el cansancio pesa menos y la alegría se multiplica.
Porque ser Arriero no es solamente bailar.
Es llevar nuestras raíces con orgullo.
Es honrar nuestra fe.
Es mantener viva la palabra de quienes estuvieron antes que nosotros.
Es recibir y entregar una tradición que esperamos que nunca termine.
Y en cada uno de nuestros pasos estuvo presente nuestro Santo Patrón, San Isidro Labrador, a quien agradecemos infinitamente por no soltarnos de su mano, por cuidarnos y permitirnos culminar cada jornada con bien.
Hoy nos toca decir hasta pronto.
Nos despedimos de estas ferias patronales con el corazón lleno, agradecidos por todo lo vivido y orgullosos de llevar el nombre de nuestra tierra:
Danza de Arrieros San Isidro Labrador, originarios de San Juan Tilapa.
Cerramos este ciclo con la esperanza y la ilusión de volver a encontrarnos en enero, cuando nuevamente nuestros pasos, nuestras voces y nuestros corazones se unan para honrar a la Virgen de Guadalupe.
Hasta entonces, guardemos cada recuerdo, cada sonrisa y cada momento vivido, porque algún día volveremos la mirada atrás y entenderemos que estos fueron momentos que valía la pena vivir.
Que San Isidro Labrador siga guiando nuestros pasos,
que la Virgen de la Asunción siga cubriéndonos con su manto,
y que nuestra fe, nuestra unión y nuestras tradiciones nunca se pierdan.
Hasta enero, Arrieros.
Hasta pronto, familia.
¡Viva San Isidro Labrador!
¡Viva San Juan Bautista!
¡Viva la Virgen de la Asunción!
¡Viva la Virgen de Guadalupe!
¡Viva San Juan Tilapa!
¡Y que viva por siempre nuestra Danza de Arrieros San Isidro Labrador!