07/08/2026
Rohan Kapoor y Jack Reichert tenían 18 años y una pregunta que casi nadie se hace: ¿y si el humo de un auto pudiera convertirse en oxígeno?
En vez de buscar la respuesta en un laboratorio multimillonario, la buscaron en su escuela secundaria en Pensilvania, Estados Unidos.
Se inspiraron en investigaciones de un profesor del MIT y pasaron casi un año perfeccionando un filtro con microalgas, agua y luz. El invento se instala directo en el tubo de escape de un auto: cuando el CO2 pasa por ahí, las algas hacen fotosíntesis y lo convierten en oxígeno.
Los resultados sorprendieron incluso a ellos. En pruebas repetidas, el filtro redujo las emisiones en un 74,25%. Rohan Kapoor lo resumió así: "Estamos trabajando en crear un filtro para motocicletas en Indonesia, para ayudar con su gran problema de contaminación".
Cuesta apenas 50 dólares fabricarlo. Y si se instalara en todos los vehículos del mundo, calculan que podría reducir las emisiones globales en más del 16%.
Hoy ya tienen 500 filtros funcionando. Y una patente en camino.
A veces, la próxima gran idea contra el cambio climático no nace en Silicon Valley. Nace en un salón de clases.
📌Fuente basado en: T-Mobile Newsroom / Chester County Press — "Innovation Takes Center Stage: Youth Dazzle Judges at T-Mobile's 2023 Changemaker Challenge Lab"