28/12/2025
Microplásticos en las arterias: la contaminación ambiental se convierte en una crisis de salud cardiovascular
CoyatocNews
Lo que durante décadas se ha denunciado como un grave problema ambiental ha escalado a una amenaza biológica directa y medible para la salud humana. Estudios científicos recientes confirman la presencia de microplásticos incrustados en las placas que obstruyen las arterias humanas, revelando un vínculo alarmante entre la contaminación por plásticos y el riesgo de infartos, derrames cerebrales y muerte cardiovascular.
La investigación, publicada en revistas médicas de alto impacto como The New England Journal of Medicine y el Journal of the American College of Cardiology, analizó a 257 pacientes sometidos a cirugía de carótida. Los resultados son contundentes:
· El 60% presentaba partículas de polietileno, el plástico comúnmente usado en bolsas y envases.
· El 12% mostraba rastros de PVC, un material presente en tuberías y diversos productos industriales.
El hallazgo más preocupante no es solo la presencia, sino la consecuencia: los pacientes con microplásticos en sus arterias tuvieron 4.5 veces más riesgo de sufrir un infarto, un derrame cerebral o muerte por causas cardiovasculares en los tres años siguientes al estudio.
“Estamos ante una evidencia tangible de que los mismos plásticos que inundan nuestros océanos y aire han entrado en nuestro torrente sanguíneo”, explicó uno de los investigadores principales del estudio. Análisis más detallados revelaron que en pacientes con antecedentes de derrame cerebral, las placas arteriales contenían hasta 51 veces más micro y nanoplásticos que el tejido sano, lo que sugiere que estas partículas promueven inflamación crónica y vuelven las arterias más inestables y propensas a rupturas.
Este descubrimiento redefine la crisis del plástico: ya no es solo una catástrofe ecológica, sino un problema de salud pública silencioso y de largo alcance. Las partículas, procedentes de la degradación de envases, textiles e incluso del aire contaminado, ingresan al cuerpo a través de los alimentos, el agua y la respiración, acumulándose en órganos vitales sin que hasta ahora se comprendieran plenamente sus efectos a medio plazo.
La comunidad científica urge a profundizar en la investigación y a tomar medidas regulatorias más estrictas sobre la producción y el desecho de plásticos. Mientras tanto, el mensaje es claro: la contaminación que ensucia nuestro planeta ahora está obstruyendo literalmente nuestro sistema circulatorio, con un costo que podría medirse no solo en daño ambiental, sino en vidas humanas perdidas por enfermedades cardiovasculares prevenibles.