08/01/2026
“Las ancianas así mismo sean REVERENTES en su porte…”
Tito 2:3
El primer requisito expuesto en la epístola a Tito acerca de las mujeres piadosas es la “reverencia”. Durante este mes hablaremos de este tema, su significado y las diferentes formas de desarrollarla para hacerla una realidad en nuestras vidas. Acompáñame y aprendamos juntas acerca de la “reverencia”.
Hablar de reverencia es más que definir una acción o una conducta. Ser reverente es llevar nuestros pensamientos a la grandeza de Dios; amarlo desde lo más profundo de nuestro ser, temerle por su santidad, vivir en obediencia a Él. Todo el tiempo conscientes de su omnipresencia.
Una mujer “reverente en su porte”, sabe que su sola presencia debe reflejar la grandeza del Dios que adora. Sus actitudes, palabras y conducta son un reflejo constante de su temor reverente al Dios del cielo. Las personas que la conocen pueden ver en ella un reflejo de santidad y amor por Dios.
¿Eres una mujer reverente? ¿La gente que convive contigo puede reconocer a Dios a través de ti, por tus palabras y acciones? Esta semana quiero invitarte a ser voluntariamente consciente de la omnipresencia de Dios. Meditar en Él y su grandeza aún en medio de las actividades más rutinarias. Te animo a meditar en Dios y en la obra hermosa que El ha hecho en tu vida. Alábalo y dale gracias por las bendiciones que él te concede cada día.
La actitud reverente no es una cualidad nata, tiene que aprenderse y ejercitarse de una manera consciente y voluntaria. Decide hoy hacer de la reverencia una parte de tu vida.
Completa en Cristo,
Por Alma Arreola