03/11/2025
Pensamiento Táctico: 8-9 años
Etapa espontánea externa. Este escalón se caracteriza por una reestructuración cognitiva, en la que los alumnos comienzan a desarrollar una comprensión más lógica sobre el juego y a reorganizar sus procesos de pensamiento y toma de decisiones.
A los 8 años, los niños tienden a abandonar actitudes egocéntricas y comienzan a desarrollar habilidades para interactuar con sus compañeros de equipo. En esta etapa, los niños empiezan a evidenciar una mayor capacidad para la interacción social y la participación en actividades grupales, lo que les permite resolver acciones del juego de manera colaborativa. A medida que avanzan en esta etapa, comienzan a entender las nociones básicas de cooperación y oposición en el juego.
Es fundamental recordar que, siguen siendo niños que necesitan guía y apoyo para explorar sus habilidades sociales y deportivas dentro de un equipo de amigos. Por tal motivo, en estas edades es crucial establecer una organización defensiva que contemple un orden básico en defensa, ya que la ansiedad de los niños por recuperar el balón rápidamente puede generar desajustes constantes y el equipo se descomponga en ambas fases del juego.
En cuanto a la táctica en fase ofensiva, al proponer conceptos de ataque, los jugadores deben desarrollar una iniciativa en el juego que les permita resolver situaciones cambiantes. Esto implica enseñarles a pasar y jugar, ocupar espacios, mantener distancias y desarrollar nociones espaciales en función del juego. Aunque para los niños es más atractivo atacar y marcar goles, es fundamental que el entrenador incentive un equilibrio en su razonamiento táctico, enseñándoles a defender con compromiso y a entender que el juego tiene responsabilidades.
Es importante introducir la idea de mantener un posicionamiento básico general en el campo, lo que ayudará al niño a entender su rol principal sin restringir sus movimientos en el juego. Se seguirá priorizando el juego libre y el aprendizaje a través del juego, en lugar de memorizar formaciones rígidas. De manera progresiva, se integrarán nociones tácticas grupales y se trabajarán tareas lúdicas competitivas simples, como duelos 1vs1, 2vs1, 2vs2 y 3vs3 con marcación activa. Es el momento de introducir la marca simple.
En esta etapa, es fundamental incidir en aspectos tácticos de ubicación espacial a través de actividades que fomenten la comprensión del espacio y la ocupación racional del campo de juego en fase ofensiva. Al mismo tiempo, se debe dar importancia a los comportamientos individuales según los roles específicos para defender, armar, crear y definir. Esta edad es ideal para la iniciación del pensamiento táctico en los niños.
Comienzan a entender la noción de compañero de juego y la importancia del pase. Es crucial explicar por qué es necesario pasar el balón y con quién se puede conectar ese pase para asociarse, introduciendo así el concepto de línea de pase. Al incentivar a los niños a generar líneas de pase cuando un compañero se acerca con la pelota, podemos ayudarles a mejorar su comprensión del juego y a desarrollar habilidades para conservar el balón a través de la colaboración con sus compañeros de equipo.
Profesor Omar Hernández