02/06/2026
De niño se burlaban de mí por querer ser payaso y decían que no era un trabajo serio, me perdía mis días de niño en la primaria por ir a trabajarles a otros mientras los demás se divertían y aunque eso me pesaba en el corazón hoy le doy gracias a Dios por todo porque los comentarios buenos me dieron fuerza y los malos me hicieron más fuerte y todos sin excepción me ayudaron a salir adelante, Dios usó hasta las críticas y los sacrificios para ponerme en el lugar donde hoy estoy y aunque no soy el mejor payaso soy uno que no se rindió y mientras Él me preste este lugar voy a tratar de hacerlo mejor en cada función por el niño al que señalaron, por el que aprendió a trabajar antes de tiempo y por el Dios que nunca lo soltó.