02/07/2026
El Mundial también puede vivirse desde la arquitectura, descubriendo las decisiones detrás del diseño de cada estadio. Estos son los tres estadios con los que México fue sede en esta edición del Mundial, tres proyectos que hoy son referentes de la arquitectura deportiva.
Fotografías: Espacios — Andrés Cedillo
Narrativa: Ana Sofía Riverasofiariveraa
Estadio Azteca
Ciudad de México (1966)
Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca
Capacidad: 87,500 personas
Tras albergar las Copas del Mundo de 1970, 1986 y 2026, se mantiene como un ícono del fútbol y de la arquitectura mexicana.
Integrado al terreno volcánico del sur de la Ciudad de México, el Estadio Azteca aprovecha la topografía natural para reducir el impacto de su escala. Su cubierta volada, con claros de hasta 50 metros, y la pendiente de sus gradas fueron diseñadas para garantizar una excelente visibilidad de la cancha desde cualquier asiento, una solución que sigue siendo referente para el diseño de recintos deportivos.
Estadio Akron
Guadalajara, México (2010)
Jean Marie Massaud y Daniel Pouzet
VFO y HOK Arquitectos
Capacidad: 46,355 personas
Fotografías: VFO Arquitectos, Francisco Rentería
Narrativa: Ana Sofía Riverasofiariveraa
Inspirado en la imagen de un volcán cubierto por una nube, su diseño busca integrarse al paisaje del Bosque de la Primavera. La eliminación de barreras físicas y el acceso a través de una única entrada crean una continuidad espacial poco común en este tipo de recintos, donde la cancha se convierte en el centro de toda la experiencia.
Con dos de sus cinco niveles bajo el terreno natural, el estadio reduce la percepción de su escala y se integra con mayor armonía al paisaje. Su enfoque sustentable le valió la certificación LEED Silver, convirtiéndose en el primer estadio de México en obtenerla.
Estadio BBVA
Monterrey, México (2015)
Populous
Capacidad: 53,500 personas
Fotografías: Populous
Narrativa: Ana Sofía Riverasofiariveraa
La fachada, inspirada en las bandas metálicas de los barriles cerveceros, rinde homenaje a la tradición industrial de la ciudad. Las gradas fueron diseñadas para ma