29/05/2026
Cuando el actor Ryan Reynolds se metió en un gran problema con su papá, nunca imaginó lo que sus hermanos estaban dispuestos a hacer para apoyarlo y no dejarlo solo.
Según contó el actor en una entrevista, cuando tenía 12 años quería ponerse un arete porque pensaba que se vería muy genial. Aunque los hermanos de Ryan le advertían que no lo haga ya que su padre podría castigarlo severamente, el actor ya lo había decidido.
Así que fue con la mamá de un amigo, le contó lo que quería hacer y ella lo acompañó. La mamá firmó un consentimiento y le pusieron el arete a Ryan.
Ryan estaba feliz con su arete… al menos hasta la hora de la cena en que su padre estaría presente. En la mesa con toda la familia sentada, el actor estaba nervioso, con la cabeza agachada sintiendo la mirada de su papá. Y cuando escuchó a su padre gritar furioso como nunca antes, decidió levantar la cabeza y afrontar las consecuencias.
Pero había un detalle, su padre no solo estaba enojado con él… sus tres hermanos también se habían puesto un arete con el fin de salvarlo.
Aunque Ryan no mencionó que pasó después, al menos quedó claro que, si iba a recibir un castigo, sus hermanos estaban dispuestos a enfrentarlo junto a él.