05/09/2026
EL BRINCO
Temporada 2 – Capítulo 10
LA FORJA ESTELAR
La Xólotl-1 avanzaba junto a la flota de los Recolectores.
Aquello que meses atrás habría parecido una locura ahora era una realidad.
Humanos y Recolectores viajaban juntos.
No porque se hubieran perdonado.
No porque confiaran unos en otros.
Sino porque había algo mucho peor acercándose.
Los Devoradores del Vacío.
Morales observaba el mapa holográfico mientras las coordenadas de la antigua Forja Estelar aparecían frente a ellos.
Entonces ahí vamos a encontrar la manera de detener a esos monstruos.
Elia negó con la cabeza.
No exactamente.
Morales frunció el ceño.
¿Cómo que no?
La Forja no fue construida para destruirlos.
Lupita levantó la mirada.
¿Entonces para qué?
Elia tardó unos segundos en responder.
Para cerrar las heridas que ellos utilizan para entrar en nuestro universo.
Chava se acomodó en su asiento.
Ah, bueno... o sea que no tenemos que matarlos.
No.
Nomás tenemos que cerrarles la puerta.
Exactamente.
Chava sonrió.
Eso sí suena más mexicano.
El viaje prohibido
Después de varias horas de navegación, las estrellas comenzaron a desaparecer.
No porque estuvieran viajando más rápido.
Era otra cosa.
La Xólotl-1 estaba entrando en una región donde la luz había sido alterada.
El espacio parecía viejo.
Las estrellas tenían formas extrañas y algunas aparecían duplicadas, como reflejos sobre agua.
Lupita revisó los sensores.
Morales...
¿Qué pasó?
Estamos atravesando una zona donde el tiempo no es estable.
¿Cuánto?
No lo sé.
Chava miró el reloj.
Mi reloj dice que llevamos doce minutos.
Morales revisó el suyo.
El mío dice tres horas.
Todos se quedaron callados.
Elia habló desde el asiento posterior.
Bienvenidos a la frontera de la Forja.
La construcción imposible
Entonces apareció.
Al principio parecía una estrella.
Después parecía una luna.
Finalmente comprendieron lo que estaban viendo.
Una estructura gigantesca flotaba en medio del vacío.
Era tan grande que podía contener cientos de planetas.
Tenía anillos concéntricos, torres kilométricas y enormes estructuras cristalinas que atravesaban el espacio como agujas.
En su centro había un núcleo azul.
Pero estaba apagado.
La flota de los Recolectores redujo la velocidad.
Incluso ellos parecían impresionados.
¿Eso construyeron los Arquitectos? preguntó Lupita.
Elia asintió.
Antes de que nosotros existiéramos.
Morales observó la estructura.
Pues estos cuates sí sabían hacer las cosas a lo grande.
La entrada
Una nave Recolectora intentó aproximarse.
No llegó ni a la mitad del camino.
Una onda invisible la detuvo.
La nave quedó suspendida.
¿Qué pasó? preguntó Chava.
El comandante Recolector respondió:
La Forja rechaza tecnología militar.
Morales soltó una carcajada.
Entonces vamos nosotros.
El comandante lo miró.
¿Por qué ustedes?
Elia respondió antes que Morales.
Porque la Forja reconoce a quienes todavía no pertenecen completamente a este conflicto.
Todos miraron a la Xólotl-1.
Morales sonrió.
Pues órale.
Vamos.
El corazón de la Forja
La Xólotl-1 avanzó sola.
Los enormes anillos comenzaron a girar.
Uno.
Dos.
Tres.
Después, miles de luces azules se encendieron alrededor de la estructura.
La nave fue absorbida por una gigantesca cámara.
No hubo impacto.
Simplemente apareció dentro.
Cuando las compuertas se abrieron, los cuatro descendieron.
Morales.
Lupita.
Chava.
Elia.
Frente a ellos había una sala monumental.
En el centro flotaba una esfera azul.
Y dentro de ella...
había imágenes de la Tierra.
Pero no de la Tierra actual.
Eran imágenes de diferentes épocas.
Dinosaurios.
Civilizaciones antiguas.
Ciudades futuristas.
Guerras.
Extinciones.
Millones de años pasaron frente a sus ojos en cuestión de segundos.
Lupita quedó paralizada.
Esta máquina...
está observando toda nuestra historia.
Elia se acercó.
No.
Está observando todas las posibilidades de nuestra historia.
El mensaje
La esfera cambió.
Apareció una figura.
No era humana.
No era Recolectora.
Era una silueta hecha completamente de luz.
La voz resonó dentro de sus mentes.
La humanidad ha llegado demasiado lejos.
Morales apretó los dientes.
¿Eso es una amenaza?
No.
Es una advertencia.
La figura mostró una enorme red de grietas alrededor de la galaxia.
Cada salto que realizaron abrió una pequeña herida.
Después apareció la Xólotl-1.
Su nave abrió una de las mayores.
Chava levantó las manos.
¡Pero fue sin querer, jefe!
La figura permaneció inmóvil.
Lo sabemos.
Lupita dio un paso adelante.
Entonces díganos cómo cerrarla.
La esfera se volvió roja.
Y apareció una imagen aterradora.
La Tierra.
Cubierta por una enorme grieta azul.
El verdadero problema
Morales quedó helado.
¿Eso está pasando ahora?
Sí.
¿Y los Devoradores?
Ya están dentro.
Nadie habló.
Elia cerró los ojos.
Por eso llegaron tan rápido.
La voz continuó:
Ellos no vienen hacia la Tierra.
La Tierra ya está dentro de ellos.
Chava dejó escapar un suspiro.
No inventes...
La única solución
La Forja mostró tres puntos.
Uno en la Tierra.
Otro en la Luna.
Y el tercero...
en la Xólotl-1.
Lupita comprendió inmediatamente.
Tenemos que conectar los tres.
La figura confirmó:
Tierra. Luna. Xólotl-1.
Tres puntos.
Una sola frecuencia.
Morales miró a Elia.
¿Y después?
Ella lo supo antes de que la respuesta llegara.
Después cerramos el Umbral.
Chava tragó saliva.
¿Y qué pasa con nosotros?
La figura respondió:
La nave que cierre el Umbral quedará atrapada al otro lado.
Silencio.
Morales miró a sus compañeros.
Después a Elia.
Después a la imagen de la Tierra.
Entonces alguien tiene que quedarse.
La decisión
Lupita negó inmediatamente.
No.
Lupita...
No vamos a empezar con eso.
Chava intervino.
Morales, ni se te ocurra hacerte el héroe.
Elia permaneció callada.
Morales la miró.
¿Qué?
Ella señaló la esfera.
Hay otra posibilidad.
Todos voltearon.
¿Cuál?
Elia observó los datos.
Su expresión cambió.
La Xólotl-1 no tiene que cerrar el Umbral.
Puede...
atravesarlo.
Lupita abrió los ojos.
¿Y desde el otro lado activar la Forja?
Elia asintió.
Morales sonrió lentamente.
Entonces no tenemos que sacrificarnos.
Chava soltó una carcajada nerviosa.
¡Eso mero! Ya estaba yo pensando en regresar caminando.
Pero la alegría duró poco.
Una alarma comenzó a sonar.
La esfera azul se volvió completamente negra.
La voz de la Forja pronunció una última frase:
Demasiado tarde.
Las paredes comenzaron a temblar.
La gigantesca estructura recibió un impacto.
Después otro.
Y otro.
Miles de luces se apagaron.
Lupita corrió hacia los controles.
¡Nos encontraron!
Morales miró hacia el enorme ventanal.
En la distancia...
una grieta negra atravesó el espacio.
Y de ella comenzaron a salir cientos de criaturas oscuras.
Los Devoradores del Vacío habían llegado.
Chava observó la flota enemiga y murmuró:
Pues ya estuvo...
Elia tomó su arma.
No.
Ahora empieza la verdadera guerra.
Morales activó el comunicador.
A toda la flota Recolectora...
prepárense.
La Xólotl-1 salió disparada de la Forja.
Detrás de ella, miles de naves Recolectoras encendieron sus motores.
Humanos y alienígenas se preparaban para su primera batalla juntos.
Pero nadie había visto lo que ocurría dentro de la Forja.
Mientras todos miraban al enemigo...
la antigua máquina había comenzado a despertar.
Y algo...
algo mucho más antiguo que los Devoradores...
acababa de abrir los ojos.
CONTINUARÁ...