07/09/2026
Doctor Mora informa
¿𝐘 𝐒𝐈 𝐃𝐎𝐂𝐓𝐎𝐑 𝐌𝐎𝐑𝐀 𝐍𝐎 𝐏𝐔𝐃𝐈𝐄𝐑𝐀 𝐄𝐋𝐄𝐆𝐈𝐑?
Hay decisiones electorales que simplemente cambian una candidatura.
Y hay otras que pueden 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐫𝐞𝐠𝐥𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐣𝐮𝐞𝐠𝐨 𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐮𝐞 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐮𝐫𝐧𝐚𝐬.*
La propuesta que analiza el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato para que determinados municipios, entre ellos sean encabezados exclusivamente por mujeres, merece un debate serio.
Y no, esto 𝐧𝐨 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫𝐞𝐬.
Al contrario: una mujer preparada, con liderazgo, capacidad y un verdadero proyecto de gobierno debe tener exactamente las mismas posibilidades de llegar a la presidencia municipal que cualquier hombre.
Pero entonces viene la pregunta incómoda:
𝐃𝐞𝐛𝐞 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐢𝐫 𝐞𝐥 𝐈𝐄𝐄𝐆 𝐪𝐮𝐢𝐞́𝐧 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐜𝐚𝐧𝐝𝐢𝐝𝐚𝐭𝐨 𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐢𝐫𝐥𝐨 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐨𝐬?
Porque si una autoridad determina que en Doctor Mora solamente pueden competir mujeres por la presidencia municipal, entonces los ciudadanos ya no tendrían la posibilidad de elegir entre hombres y mujeres.
La elección 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐥𝐢𝐦𝐢𝐭𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐞𝐧𝐳𝐚𝐫.
Y aquí hay que recordar algo importante: existen antecedentes distintos en otros estados.
En Hidalgo se aplicó una medida similar y fue considerada válida por los tribunales.
Pero en Jalisco, en este mismo proceso electoral 2026-2027, la Sala Superior del Tribunal Electoral revocó una reserva de municipios exclusivamente para mujeres al considerar, entre otros aspectos, la necesidad de armonizar la paridad con la autodeterminación de los partidos y otros principios electorales.
Entonces, la pregunta para Guanajuato es inevitable:
¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́ 𝐃𝐨𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐌𝐨𝐫𝐚 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚𝐛𝐬𝐨𝐥𝐮𝐭𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐧 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐚 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐛𝐞𝐳𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐚𝐧𝐝𝐢𝐝𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚?
¿No existen ya mecanismos de paridad?
¿No pueden los partidos postular mujeres en municipios competitivos?
¿No pueden las mujeres ganar una elección sin que previamente se les entregue una candidatura reservada?
Y sobre todo:
¿𝐃𝐨́𝐧𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚 𝐥𝐚 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐨𝐬? *
Porque una cosa es garantizar condiciones de igualdad.
Y otra muy diferente es decidir de antemano quién puede y quién no puede competir.
𝐘 𝐚𝐪𝐮𝐢́ 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐡𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢́𝐟𝐢𝐜𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐃𝐨𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐌𝐨𝐫𝐚.
Durante años hemos escuchado que nuestro municipio necesita caras nuevas, nuevas ideas y nuevas formas de hacer política.
Entonces hagámoslo.
Abramos las puertas a las mujeres.
Que participen.
Que encabecen proyectos.
Que recorran las comunidades.
Que debatan.
Que convenzan.
Que compitan.
Y si una mujer tiene el mejor proyecto para Doctor Mora, 𝐪𝐮𝐞 𝐠𝐚𝐧𝐞.
Pero exactamente lo mismo debería aplicarse a un hombre.
Porque si creemos realmente en la democracia, no deberíamos tener miedo de que la ciudadanía compare opciones.
𝐐𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐚 𝐞𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 .
No Morena.
No el PAN.
No el PRI.
No Movimiento Ciudadano.
Y tampoco el IEEG.
Los partidos deben postular.
Las autoridades deben garantizar condiciones de equidad.
Pero la última palabra debe tenerla el ciudadano frente a la boleta.
𝐘 𝐪𝐮𝐢𝐳𝐚́ 𝐚𝐪𝐮𝐢́ 𝐞𝐬𝐭𝐚́ 𝐞𝐥 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝𝐞𝐫𝐨 𝐩𝐫𝐨𝐛𝐥𝐞𝐦𝐚..
Si en Doctor Mora nunca ha gobernado una mujer, la pregunta no debería ser únicamente:
¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́ 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐡𝐚 𝐠𝐚𝐧𝐚𝐝𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫?
También deberíamos preguntar:
¿𝐐𝐮𝐞́ 𝐡𝐚𝐧 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐨 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐦𝐚́𝐬 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐢𝐩𝐞𝐧?
Porque si las mujeres no han tenido oportunidades reales, hay que abrirles esas oportunidades.
Pero si el problema es que históricamente han sido pocas las mujeres que han decidido participar, entonces necesitamos algo mucho más profundo que una cuota electoral:
𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐢𝐩𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐩𝐨𝐥𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐚.
Y eso no se construye desde un escritorio.
Se construye en las comunidades.
En las colonias.
En las rancherías.
En las familias.
En las universidades.
En las organizaciones sociales.
Y, sobre todo, dentro de los propios partidos políticos.
¿𝐐𝐔𝐈𝐄́𝐍 𝐋𝐄 𝐓𝐈𝐄𝐍𝐄 𝐌𝐈𝐄𝐃𝐎 𝐀 𝐋𝐀 𝐂𝐎𝐌𝐏𝐄𝐓𝐄𝐍𝐂𝐈𝐀?
Si una mujer tiene liderazgo, preparación y respaldo social, ¿por qué habría que tenerle miedo a competir contra un hombre?
Y si un hombre tiene esas mismas cualidades, ¿por qué habría que impedirle competir?
La democracia se fortalece cuando 𝐞𝐱𝐢𝐬𝐭𝐞𝐧 𝐦𝐚́𝐬 𝐨𝐩𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬, no cuando las opciones se reducen.
Por eso, si finalmente el IEEG aprueba esta medida, será perfectamente legítimo que los partidos políticos analicen jurídicamente su contenido y, si consideran que vulnera sus derechos o excede las facultades de la autoridad electoral, 𝐚𝐜𝐮𝐝𝐚𝐧 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐭𝐫𝐢𝐛𝐮𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬
Eso también es democracia.
Impugnar no significa estar contra las mujeres.
Impugnar significa pedirle a un tribunal que determine si una regla es constitucional y legal.
Y si el tribunal determina que la medida es válida, habrá que respetar la decisión.
Pero mientras tanto, tenemos derecho a debatirla.
𝐃𝐎𝐂𝐓𝐎𝐑 𝐌𝐎𝐑𝐀 𝐒𝐈́ 𝐄𝐒𝐓𝐀́ 𝐏𝐑𝐄𝐏𝐀𝐑𝐀𝐃𝐎 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐔𝐍𝐀 𝐏𝐑𝐄𝐒𝐈𝐃𝐄𝐍𝐓𝐀.
Pero también debería estar preparado para elegirla.
No porque una autoridad diga que tiene que ser mujer.
Sino porque 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐧𝐳𝐚 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐨𝐩𝐜𝐢𝐨́𝐧.
Ese sería el verdadero triunfo de la igualdad.
Porque al final, la pregunta no debería ser:
¿𝐇𝐎𝐌𝐁𝐑𝐄 𝐎 𝐌𝐔𝐉𝐄𝐑?
La pregunta debería ser:
¿𝐐𝐔𝐈𝐄́𝐍 𝐓𝐈𝐄𝐍𝐄 𝐄𝐋 𝐌𝐄𝐉𝐎𝐑 𝐏𝐑𝐎𝐘𝐄𝐂𝐓𝐎 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐃𝐎𝐂𝐓𝐎𝐑 𝐌𝐎𝐑𝐀❓
𝐐𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐢𝐭𝐚𝐧.
𝐐𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐧𝐳𝐚𝐧.
𝐐𝐮𝐞 𝐠𝐚𝐧𝐞𝐧.
𝐘 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐚.
𝐏𝐨𝐫: 𝐀𝐥𝐟𝐨𝐧𝐬𝐨 𝐃𝐨𝐦𝐢́𝐧𝐠𝐮𝐞𝐳