11/05/2022
Escultor indígena honra a “Las Guerreras de la Salud” que luchan contra la Covid19
*Pide valorarlos con empleos y mejores salarios
La tristeza, el miedo, el dolor y los sacrificios, quedaron plasmados en una escultura de tres metros de altura hecha en honor a “Las Guerreras de la Salud” que lucharon y perdieron la batalla contra del SarS-Cov2, pandemia que mató a más de 324 mil personas en México.
Máximo Hernández, artista escultor de la etnia Yokotán, compartió los detalles de su obra elaborada en más de dos meses y 120 kilos de peso.
Para Max, de 42 años, “la lluvia de sentimientos”, es un reconocimiento a los enfermeros tabasqueños y del país que dejaron sus vidas y el sacrificio que miles hicieron en su lucha contra la enfermedad que no para de causar muertes y contagios en más de dos años de pandemia.
“Es un reconocimiento para todos los profesionales de la salud que lucharon contra el virus y que muchos dieron la vida cuidando a nuestras mujeres, adultos mayores y niños. Son héroes que merecen un homenaje”, dijo en su lengua madre Yokotán.
La escultura representa a “Las Guerreras de la Salud” ataviada con una cofia, careta, cubreboca y una lámpara con una vela encendida que simboliza el acto de disipar las tinieblas del camino rodeada de tres crestas vencidas del virus Covid19.
El artista dijo que su obra había sido cancelada para su inauguración el año pasado debido a que el estado y el país transitaban por una ola crítica de contagios.
Pero tras la tregua temporal de la pandemia, las autoridades decidieron que la obra será develada este jueves 12 de mayo, Día Internacional de la Enfermera abajo de un árbol de Samán en la zona de Tabasco 2000.
El escultor inició su carrera hace 25 años, con la asesoría y tutela del arquitecto Ventura Marín Azcuaga, otro artista reconocido que elaboró importantes obras en Villahermosa y quien descubrió sus habilidades en un restaurante de Villahermosa realizando esculturas de hielo.
Max, tiene creaciones admiradas por coleccionistas de Europa y Estados Unidos, además, ya realizó seis obras que pueden admirarse en plazas públicas en los municipios de Cárdenas, Centro, Jalpa y Nacajuca.
Ante la falta de espacios de arte, el artista abrió su galería “El Jardín del Escultor”, una sala de arte que contiene su colección privada que ya es visitada por el turismo extranjero en el poblado Yokotán de Tecoluta, municipio de Nacajuca, a escasos 30 kilómetros de Villahermosa.
En su sala de arte, que es visitada bajo reservación, sus invitados pueden admirar un total de 50 obras talladas en resina y pinturas en tercera dimensión (3D).
Manifestó que todas sus obras, incluyendo la escultura en honor a enfermeras mexicanos, contienen como ingredientes aquellos sentimientos que a lo largo de su vida ha experimentado y que se revelan en cada una de sus obras.
El artista que, solo cuenta con dos vacunas, aseguró que hasta ahora no se ha contagiado de la Covid19, y por ello recomendó respetar las restricciones, así como cuidados pertinentes del uso de cubrebocas y el lavado correcto de manos.
Para Máximo Hernández, su obra como homenaje no es suficiente como reconocimiento para los miles de enfermeros mexicanos que pasan por desempleo y requieren ser más valorados.