01/08/2026
La quema del tradicional toro “El Huérfano” volvió a salirse de control durante las fiestas patronales de Xico, Veracruz. Afortunadamente, el incidente no dejó consecuencias mayores, pero sí vuelve a abrir una conversación que ya no puede seguir postergándose.
Nadie pone en duda el valor de las tradiciones religiosas y culturales, pues forman parte de la identidad de un pueblo. Sin embargo, también es cierto que las costumbres deben evolucionar cuando representan un riesgo para las personas o generan afectaciones al entorno.
En los últimos años, incluso la celebración ha cambiado con las llamadas veladas de los toritos, que con frecuencia terminan marcadas por el consumo excesivo de alcohol, riñas y desorden, alejándose del espíritu con el que originalmente nacieron estas festividades.
Conservar las tradiciones no significa mantener intactas todas sus prácticas. Las tradiciones inteligentes son aquellas que saben adaptarse a su tiempo, privilegiando la seguridad, el respeto y la convivencia sin perder su esencia.
Las costumbres que se niegan a evolucionar corren el riesgo de convertirse en imprudencias disfrazadas de tradición. ¿Es momento de replantear este tipo de celebraciones?