30/12/2025
Una dama no encuentra su propósito por casualidad, lo busca con intención y lo trabaja con constancia. El propósito no se revela solo en oración ni solo en acción: se descubre cuando ambas se encuentran.
Te dejo 5 puntos para encontrarlo
1. En silencio interior
Una dama aprende a callar el ruido externo para escuchar su voz interna y la de Dios.
El propósito no grita, susurra.
“Antes de preguntarme qué hago, me pregunto quién soy.”
2. En su historia (no la evade)
El propósito suele nacer:
• De lo que dolió
• De lo que sanó
• De lo que venció
📌 Lo que te quebró muchas veces es lo que te llamó.
3. En lo que le indigna y le conmueve
Una dama observa:
• ¿Qué injusticia no tolero?
• ¿Qué necesidad me duele ver?
• ¿Qué causa me mueve sin aplausos?
El propósito arde, no se impone.
4. En sus dones y carácter
No solo pregunta “¿qué sé hacer?”, sino:
• ¿En qué sirvo con excelencia?
• ¿Qué hago con amor, aun cuando cansa?
👉 El propósito se sostiene más por carácter que por talento.
¿Cómo lo hace (lo trabaja y lo camina)?
5. Con disciplina diaria
Una dama entiende:
El propósito no baja del cielo terminado; se construye paso a paso.
Pequeñas acciones constantes superan grandes intenciones.
con la Mtra. Samantha Rossell