07/09/2026
Cuando las escuelas rurales tenían parcelas para cultivar...
Las parcelas escolares aparecieron oficialmente desde 1922 y fueron particularmente importantes dentro del proyecto de educación rural surgido después de la Revolución.
La idea era que los alumnos tuvieran contacto directo con actividades agrícolas. La parcela podía utilizarse para enseñar cultivos y nuevas prácticas del campo, pero también tenía una función económica: parte de lo producido podía ayudar al sostenimiento de la propia escuela.
Y aquello podía ir bastante más lejos. El modelo contemplaba también huertos, gallineros, conejeras, apiarios y otros anexos productivos, aunque no todas las escuelas lograron establecerlos. En Texcoco y Chalco, por ejemplo, los registros de 1933-1936 muestran escuelas con parcelas de más de dos hectáreas en promedio.
La idea sobrevivió legalmente durante décadas. La Ley Federal de Reforma Agraria todavía establecía que la parcela escolar debía utilizarse para enseñanza, investigación y prácticas agrícolas.
Así que hubo niños mexicanos que una mañana aprendían a leer y hacer cuentas...
y después salían del salón para aprender a cultivar la tierra.
🟢Fuentes:
Rockwell, E., & Garay Molina, C. (2016). La apropiación de la enseñanza por la acción en escuelas rurales federales de Texcoco y Chalco, 1922-1940. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 21(68), 221-248.
Eugenio-Gozalbo, M., Ramos-Truchero, G., & Suárez-López, R. (2019). Huertos escolares como espacios para el cultivo de relaciones. Innovación Educativa, 19(80).
Gobierno de México. (1971). Ley Federal de Reforma Agraria, art. 101, sobre la parcela escolar. Citada en el estudio anterior.