10/08/2026
Hace un tiempo, alguien comentó una de nuestras fotografías del viernes: «Dejen de tomarse fotos y pónganse a trabajar».
Esa frase parte de una idea muy común: que un equipo profesional debe verse serio todo el tiempo.
La mayor parte de la semana cada una está en su escritorio. Cada quien trabaja en sus manuscritos, en sus autores, en la corrección de pruebas, en el diseño, la difusión, la administración, la publicidad o los cientos de decisiones que implican los libros.
Hay momentos en los que trabajamos juntas: la planeación de los lunes, la revisión de dictámenes, las conversaciones sobre los proyectos en curso y las decisiones editoriales de seguridad, procesos, mejoras... Es entonces cuando discutimos, proponemos, cuestionamos y construimos.
El viernes, al terminar la reunión con la que cerramos la semana y revisamos cuánto hemos avanzado respecto de lo que nos propusimos el lunes, nos regalamos cinco, diez o quince minutos para hacernos una foto.
Ese momento no sustituye el trabajo: es parte de nuestra cultura laboral.
Es un lapso para celebrar que, aunque durante la semana cada una hace tareas distintas, pertenecemos al mismo proyecto; nos permite ejercer la creatividad, ponernos de acuerdo, divertirnos un rato y construir una identidad compartida.
Nunca hemos pensado que la seriedad de una editorial dependa de vestir siempre de colores neutros o de aparecer solemnes en una fotografía. Creemos que la seriedad se demuestra en la calidad de los libros que publicamos, en el cuidado con que editamos cada página, en las decisiones que tomamos y en la constancia con la que construimos comunidad.
Así que seguiremos haciendo los viernes temáticos como ese pequeño ritual que recuerda que trabajar juntas puede ser, además de exigente, muy disfrutable.