21/08/2026
Reflexión:
Un doctor de la ley preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más grande. Jesús respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Toda la ley y los profetas dependen de estos dos mandamientos. La caridad es el alma de toda virtud y el criterio del juicio final. Sin amor, la fe es vacía y las obras son estériles. El amor a Dios y al prójimo son inseparables.
Hoy, mide tu vida con la regla de la caridad. Cada decisión, palabra y acción puede ser un acto de amor o su negación. Pide la gracia de hacer de la caridad el centro y motor de toda tu existencia.