26/05/2021
Como consecuencia de la extracción de agua de los mantos subterráneos, la Ciudad de México se hunde a ritmos incontenibles en las últimas décadas.
Canales vistosos. Garzas en las avenidas acuíferas, antaño coronadas con edificios ceremoniales. Tránsito imperial sobre los cuerpos de agua conducidos por la mano humana. Así era México-Tenochtitlan antes de la la llegada de los colonizadores españoles y la posterior desecación de los grandes lagos del Valle de México. A 500 años de la Conquista, la Ciudad de México se hunde a un ritmo acelerado e incontenible de 5 centímetros cada año.
Como consecuencia de la extracción de agua de los mantos subterráneos, la Ciudad de México se hunde a ritmos incontenibles en las últimas décadas.