15/07/2026
Nueva Segovia, una historia sin contar.
Dice un proverbio árabe que "caminar solo llegas rápido pero caminar acompañado llegarás más lejos". Héctor Guillén nos invita a través de su nueva obra literaria a descubrir un destino turístico entre pinares y ríos, cascadas y valles, historia y viajes.
En su novela, el profesor Guillén, originario de Nueva Segovia, desarrolla con mucha creatividad la historia de un lugar rico en naturaleza, que atrajo la mirada de familias españolas que dieron lugar a la fundación de Ciudad Antigua.
Fue asi, como un grupo de lectores decidido a conocer el escenario natural de este relato se dispuso a visitar pueblos como Somoto, Ocotal y Dipilto.
Fue una experiencia inolvidable donde la principal motivación era escuchar el conversatorio sobre el libro titulado "Nueva Segovia, Una historia sin contar".
A cómo apuntó el historiador Eddy Kühl Arauz, este libro está escrito a manera de novela histórica, será muy útil para la población Nicaragüense para imaginarse cómo eran las condiciones en el año 1543 cuando un capitán Español fundó la ciudad de Nueva Segovia, porque Segovia, España, era la tierra del gobernador de la época Rodrigo Contreras.
"El capitán Diego de Castañeda habrá dos años que pobló en los territorios de aquella provincia una ciudad que llamó la Nueva Segovia" colección Somoza, T11, 1,956: 470-471
Según se narra en el libro, España necesitaba a toda costa recursos frescos ya sea en oro o bienes de toda naturaleza útiles para su frágil economía.
Así también, presenta en cada personaje de la novela, las características físicas y valores como el coraje, la valentía que se preservan aún en la población segoviana.
Podemos ahora explicarnos el porque existe un barco en una de sus plazas, en representación de las invasores piratas que llegaron a extraer el material tan valioso en sus caudalosos ríos.
Itinerario cumplido!
Empezamos el recorrido por Somoto atraídos por sus artesanales rosquillas que hoy por hoy, conservan su sabor inigualable, elaboradas en hornos rústicos.
La visita ameritaba una degustación de su gastronomía por lo que el restaurante Mcdouglas, fue el elegido para degustar la típica parrillada muy nicaragüense. Seguido de contemplar la belleza de la ciudad de Dipilto desde uno de sus puntos emblemáticos el bello Santuario de la Virgen de La Piedra.
Agradecimientos especiales al Hotel Sinaí que nos proporcionó una agradable estadía en un ambiente muy tranquilo y acogedor dónde logramos recargar energía para culminar los dos días de itinerario que duró la travesía.
Felicitaciones a los que participaron de esta actividad, sean bienvenidos a nuevas historias por contar de autores Nicaragüenses.