21/02/2026
Me encanta salir fuera de lo habitual y común, así que, para esta gran verdad quise usar de referencia al Rey Theoden y el Rey Denethor… dos grandes imágenes alusivas a la bendición y maldición que nos vienen del mundo del Señor de los anillos.
Theoden es padre, en la obra del Señor de los anillos pierde a su hijo único y en la adaptación de Peter Jackson vemos una escena emotiva, que, los detalles de ese momento no son parte del libro, pero tampoco son ajenos a la calidad de hombre y Reu que Tolkien representó en este personaje.
Theoden lidera, sirve a su pueblo, lucha en el frente, honra a sus tropas y hombres de batalla, muere peleando junto a ellos, en cambio el “rey” Denethor es una imagen de un padre que hiere y condena.
Denethor tiene dos hijos, Boromir y Faramir… en los cuáles, rechaza a uno, idealiza al otro, es cómodo, envía a sus hijos al frente mientras él está cómodo, pasivo en su reino. No lidera, no asume su responsabilidad y esas acciones y actitud tienen como fruto MALDICIÓN para sus hijos, en el amplio sentido de la palabra: mal decir de ellos, no se entrega, no se da, no guía, no da ejemplo todo ello objeto de mal, ausencia de la gracia, ausencia del bien.
Si resumiera brevemente la diferencia entre bendición y maldición sería la presencia o carencia de bien y vida.
Ser un padre que bendice es sinónimo de un hombre que propicia el bien y la vida a sus hijos.
Ser un padre que maldice es sinónimo de un hombre que propicia la FALTA del bien y vida para sus hijos.
Esto no es solo un tema de Padres, te pregunto: ¿Tu ser hijo, hermano, novio, pareja denota, hoy en día, luces o frutos de un hombre que bendice o que maldice?
¿Qué tipo de hombre y padre esperar y estás trabajando por ser?
No pretendo culpar a los Padres de lo peor, pero esto es una realidad que muchos hijos sufren. No somos responsables del Pasado, debemos perdonar, pero esto pretende ayudarnos a ser responsables del presente y del futuro. 🔥🔥🔥