04/11/2020
¿Alguna vez te has detenido a pensar lo diferente que sería la vida si aún viviéramos en el Edén? Nada de relaciones rotas. Cero embarazos difíciles. Nada de peleas con los esposos. Sin problemas financieros. Sin cáncer. Sin sentirme lejos de Dios. (¡Y esta lista ni siquiera empieza a tocar la superficie!)
En cambio, vivimos en un mundo empañado por los efectos del pecado. Diariamente enfrentamos todo tipo de dolor, aflicción, sufrimiento, llanto, pérdida y desesperación.
La tentación es culpar a Dios por nuestros males, pero seamos honestos, la raza humana se hizo esto a sí misma. Todo lo que Dios siempre hizo fue amarnos, y cuando nos rebelamos, implementar un plan para rescatarnos.
La promesa de arriba, una declaración de Jesús para sus seguidores, es una evaluación aleccionadora de cómo son las cosas. Pero también es un recordatorio esperanzador del Paraíso único y futuro para el que fuimos creados.
A la luz de tal verdad, la autora Elisabeth Elliot nos aconseja:"Rechaza la autocompasión. Recházala totalmente. Es una cosa mortal con poder para destruirte. Vuelve tus pensamientos a Cristo que ya ha llevado tus p***s y tristezas".
La promesa de Dios para tí
*Las pruebas y las p***s son parte de vivir en un mundo caído.
*Soy más grande y poderoso que cualquier problema en este mundo que enfrentes.