07/09/2026
El agua, la competitividad, la expansión logística y la capacidad para enfrentar un escenario climático y geopolítico cada vez más complejo marcarán la hoja de ruta de la nueva administración del Canal de Panamá.
Ilya Espino de Marotta asumió este lunes como la primera mujer en dirigir la vía interoceánica y recordó brevemente el camino iniciado en 1985, cuando llegó como joven ingeniera. Cuarenta y un años después, aseguró que alcanza el cargo por su preparación y trayectoria profesional, y no por una consideración de género.
Pero el centro de su discurso estuvo en el futuro del Canal.
Espino de Marotta defendió el modelo institucional de la vía y recordó que, bajo administración panameña, ha garantizado el tránsito de más de 300 mil buques y aportado más de 31 mil millones de dólares al Tesoro Nacional. Su compromiso, afirmó, será administrar bajo principios de eficiencia, transparencia y ética, recordando que cada dólar manejado por el Canal pertenece a Panamá.
También habló del relevo generacional. Reconoció que los nuevos trabajadores llegan con una visión diferente y planteó que el desafío no es obligarlos a adaptarse al pasado, sino incorporarlos a la construcción del Canal de las próximas décadas. Además, defendió una relación armónica con los sindicatos como parte de la eficiencia institucional.
A partir de allí planteó los grandes retos de su administración.
Advirtió que, aunque el Canal está en Panamá, su negocio es global y está expuesto a fenómenos climáticos, tensiones geopolíticas y cambios en el comercio internacional. Frente a ese escenario, su gestión tendrá como marco la estrategia 2025-2035.
Y en el centro de esa estrategia estará el agua.
La nueva administradora calificó como el mayor desafío garantizar el recurso hídrico para más de dos millones de panameños, para las operaciones del Canal y para importantes actividades económicas. Recordó que hace apenas tres años la sequía obligó a reducir más de 2 mil 700 tránsitos.
Félix Tijerino | oficial