28/07/2026
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𝗥𝗘𝗦𝗨𝗠𝗘𝗡 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗚𝗘𝗦𝗧𝗜Ó𝗡 𝗟𝗘𝗚𝗜𝗦𝗟𝗔𝗧𝗜𝗩𝗔 𝟮𝟬𝟮𝟭-𝟮𝟬𝟮𝟲 – 𝗖𝗢𝗡𝗚𝗥𝗘𝗦𝗜𝗦𝗧𝗔 𝗣𝗔𝗨𝗟 𝗚𝗨𝗧𝗜É𝗥𝗥𝗘𝗭 𝗧𝗜𝗖𝗢𝗡𝗔 | Hermanos y hermanas de mi querido Apurímac, me dirijo a todos ustedes con el corazón lleno de gratitud y con la profunda emoción del deber cumplido. Al culminar estos cinco años de representación en el Congreso de la República, quiero agradecerles, una vez más, por haberme brindado la oportunidad de ser la voz de quienes durante tantos años no fueron escuchados, y de llevar las esperanzas, necesidades y demandas de nuestra tierra al centro del debate nacional.
Mi agradecimiento al pueblo en su conjunto y, de manera especial, a los maestros y maestras del Perú. Mi gratitud eterna también está dirigida al ciudadano de a pie, a la madre que lucha cada día por el futuro de sus hijos y a la juventud que, pese a las dificultades, no pierde la esperanza ni la fe en un país mejor.
Expreso un reconocimiento muy especial, nacido del corazón, a nuestros agricultores: hombres y mujeres del campo que, con sus manos, su esfuerzo y su trabajo bajo el sol y la lluvia, alimentan a las familias del Perú profundo. Su sacrificio nos recuerda la urgente necesidad de seguir legislando en favor del desarrollo agrario, la agricultura familiar y la seguridad alimentaria de nuestras comunidades.
Asimismo, abrazo con profundo respeto y gratitud a mis compañeros maestros y maestras, quienes fueron la brújula que orientó este caminar. Ustedes, que forjan desde las aulas el porvenir de la nación con paciencia, entrega y vocación inquebrantable, nos enseñaron que la verdadera transformación de un país nace de la educación. Gracias por acompañarnos y guiar nuestros pasos en la defensa de los derechos del magisterio y de nuestros estudiantes.
Estos cinco años no fueron fáciles. Vivimos tiempos de crisis, incertidumbre y duras pruebas para nuestra democracia. Sin embargo, nos mantuvimos firmes en nuestras convicciones y nunca traicionamos la confianza de nuestro pueblo. Prueba de ello es que voté en contra de la vacancia de nuestro compañero Pedro Castillo, manteniendo una posición consecuente con el mandato popular que recibimos.
A lo largo de este camino, especialmente en el cumplimiento de nuestra labor parlamentaria, cada ley impulsada, cada acción de fiscalización y cada gestión realizada tuvieron un solo propósito: servir a nuestro pueblo con honestidad, responsabilidad y compromiso.
Sé muy bien que el Estado todavía mantiene una enorme deuda histórica con las regiones más olvidadas, con el sector rural y con los trabajadores que sostienen la economía nacional con el esfuerzo y el sudor de su frente. Concluyo esta etapa con la tranquilidad de haber entregado lo mejor de mí, de haber recorrido nuestras comunidades, trochas, calles y plazas para escuchar directamente sus demandas, y de haber mantenido siempre abiertas las puertas de nuestro despacho parlamentario para el pueblo que me otorgó su confianza.
Esta etapa en el Parlamento llega a su fin, pero mi compromiso con el Perú y con mi querido Apurímac permanece intacto. La política solo cobra verdadero sentido cuando se convierte en una herramienta para transformar la realidad y mejorar las condiciones de vida de las personas, especialmente de la clase trabajadora y de quienes más lo necesitan.
Que Dios bendiga a nuestras comunidades, a nuestros campos, a nuestras escuelas y a cada familia peruana.
¡Muchas gracias, querido pueblo apurimeño!