06/09/2026
CERIMEDO, LA BALACERA Y LA RED POLÍTICA DE LA DERECHA LATINOAMERICANA: LAS DECLARACIONES DE NADIA BELLER ABREN UN NUEVO FRENTE EN PERÚ, ARGENTINA, BOLIVIA Y CHILE:
POR: NVP PERÚ /06SET26.
La expareja del operador político argentino sobrevivió a un ataque a balazos en Bolivia y asegura que intentaron silenciarla por la información que conocía. Sus declaraciones apuntan al entorno del Gobierno de Rodrigo Paz y vuelven a poner bajo la lupa las conexiones de Cerimedo con campañas políticas de la región. En Perú, además, su nombre aparece relacionado con el entorno de Keiko Fujimori y con encuentros políticos en Lima y Miami.
El Vídeo resulta estremecedor: Una mujer herida, internada en una clínica y hablando desde una cama de hospital después de sobrevivir a un ataque armado. Es Nadia Beller, abogada y activista boliviana y expareja de Fernando Cerimedo.
En el video que acompaña esta investigación, Beller aparece hospitalizada y denuncia que el atentado no habría sido un hecho aislado, sino un intento de impedir que revelara información que, según su versión, comprometería a personas con acceso al poder político boliviano.
“Intentaron silenciarme”, sostuvo Beller desde el hospital.
La mujer señaló directamente a Cerimedo como la persona que, según su acusación, estaría detrás del ataque. Su denuncia dio origen a una investigación penal que llevó al consultor argentino a prisión preventiva en Bolivia.
Pero el caso dejó rápidamente de ser solamente una investigación por un ataque contra una mujer.
El nombre de Cerimedo comenzó a aparecer nuevamente en una dimensión mucho mayor: la política continental.
¿QUIÉN ES FERNANDO CERIMEDO?
Fernando Cerimedo es un consultor argentino especializado en comunicación política, redes sociales y estrategias digitales.
Su trayectoria ya había sido objeto de investigaciones periodísticas antes de los acontecimientos de Bolivia.
En Argentina fue identificado como uno de los operadores digitales vinculados a la campaña de Javier Milei. En 2023 llegó a presentarse como responsable de la estrategia comunicacional digital del entonces candidato libertario. Investigaciones periodísticas también documentaron su participación en redes de trolls y campañas digitales.
En Brasil, su nombre quedó asociado a la difusión de información falsa sobre las elecciones de 2022. Una transmisión realizada desde La Derecha Diario sostuvo que existían irregularidades en las urnas electrónicas brasileñas. Las afirmaciones fueron posteriormente desacreditadas.
La dimensión regional de Cerimedo tampoco es nueva.
Investigaciones periodísticas lo han vinculado con campañas y operaciones políticas relacionadas con Jair Bolsonaro en Brasil, Javier Milei en Argentina y el proceso constitucional chileno, además de su posterior cercanía con el gobierno boliviano.
Ahora, tras su detención en Bolivia, aquellas conexiones vuelven a ser examinadas.
BOLIVIA: LA BALACERA QUE LO CAMBIÓ TODO
El 17 de agosto de 2026, Nadia Beller fue atacada a balazos en Santa Cruz de la Sierra.
Las cámaras de seguridad registraron a dos sujetos vestidos como repartidores que se aproximaron a la mujer y le dispararon. Beller sobrevivió y fue trasladada a una clínica.
Desde el hospital, la mujer afirmó que conocía información comprometedora y que temía que volvieran a atentar contra su vida.
Según su versión, Cerimedo sabía de la información que ella poseía y habría tenido participación en el atentado. Incluso afirmó:
“Si él no mandó a los sicarios, él sabe quiénes son los sicarios”.
Cerimedo fue detenido y posteriormente quedó sometido a prisión preventiva. Él niega las acusaciones y su defensa ha sostenido, entre otras cosas, que el atentado pudo haber sido utilizado para desestabilizar al Gobierno boliviano.
Pero las denuncias de Beller no terminaron con el atentado.
LAS ACUSACIONES QUE APUNTAN AL ENTORNO DE RODRIGO PAZ
Beller sostuvo que durante su relación con Cerimedo conoció presuntos negociados relacionados con combustible, diésel, oro y contratos estatales, y afirmó que Cerimedo tenía una influencia considerable dentro del Gobierno de Rodrigo Paz.
Posteriormente aparecieron audios que Beller atribuye a conversaciones con Cerimedo.
Uno de ellos estaría relacionado con los 189,5 kilos de oro incautados en el aeropuerto de Viru Viru, caso en el que la mujer afirmó que Cerimedo conocía detalles sobre personas vinculadas al cargamento y sobre presuntas gestiones para evitar la aprehensión del joven que transportaba el metal.
Otro audio difundido en septiembre aborda supuestamente el funcionamiento de YPFB y el nivel de influencia que Cerimedo decía tener dentro de la administración estatal.
Y existe un elemento todavía más sensible: el vicepresidente boliviano Edmand Lara presentó un audio que atribuyó a una conversación entre Rodrigo Paz y Fernando Cerimedo, relacionada con el alcance y la narrativa del estado de excepción decretado en junio. La autenticidad y contexto de ese material deberán ser establecidos mediante las investigaciones correspondientes.
Beller, entretanto, ya ingresó al sistema de protección de testigos del Ministerio Público boliviano para declarar dentro de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Cerimedo.
Esto convierte a Beller en una pieza potencialmente importante de las investigaciones.
ARGENTINA: DEL CÍRCULO DE MILEI A LAS DENUNCIAS DE BELLER
La segunda dimensión del caso conduce a Argentina.
Cerimedo tuvo un papel reconocido en la estrategia digital del espacio político de Javier Milei durante la campaña de 2023. Investigaciones periodísticas describieron su estructura de comunicación digital, sus redes de trolls y el funcionamiento de medios vinculados a su entorno.
Beller, por su parte, declaró que Cerimedo le había hablado de su relación con Milei y que se había distanciado del Gobierno argentino debido a lo que calificaba como un entorno corrupto.
En una entrevista con La Nación, la mujer afirmó incluso que Cerimedo le había dicho que la hermana de Milei estaba involucrada en corrupción. Se trata de una afirmación de Beller que no debe confundirse con una acusación judicial acreditada.
La importancia política de este testimonio está en otro punto: Beller afirma haber conocido información sobre la forma en que Cerimedo se movía entre gobiernos, campañas electorales y empresarios.
Es decir, la mujer no presenta a Cerimedo solamente como un asesor de campañas, sino como un operador con conexiones transnacionales.
CHILE: J.A. KAST ADMITE CONOCERLO Y EL CONGRESO YA INVESTIGA
La tercera pieza del rompecabezas es Chile.
El presidente José Antonio Kast reconoció conocer a Cerimedo, aunque negó que hubiera trabajado para sus campañas o para su gobierno. También sostuvo que Cerimedo había coincidido con distintos dirigentes políticos en diferentes circunstancias.
Beller, sin embargo, declaró a medios chilenos que Cerimedo tenía proximidad con Kast y que hablaba de su participación en procesos políticos chilenos.
Y aquí aparece un dato institucional de enorme importancia:
La Cámara de Diputados de Chile aprobó el 2 de septiembre una comisión investigadora destinada a esclarecer eventuales conexiones de Cerimedo con el entorno de Kast y el uso de bots u otras herramientas de manipulación digital desde 2020.
La votación fue de 69 votos a favor, 43 en contra y una abstención, con un plazo de 60 días para elaborar un informe.
Por tanto, en Chile ya no estamos solamente ante declaraciones periodísticas: existe una instancia parlamentaria formal que investigará la eventual huella de Cerimedo en la política chilena.
PERÚ: CERIMEDO, KEIKO FUJIMORI Y LAS FOTOGRAFÍAS QUE ABREN PREGUNTAS
Y aquí el caso adquiere especial interés para el Perú.
Keiko Fujimori ha negado cualquier relación laboral o personal con Cerimedo y aseguró que el argentino no participó en su campaña presidencial ni en primera ni en segunda vuelta.
Sin embargo, investigaciones periodísticas recientes han encontrado elementos que ameritan mayor esclarecimiento.
La República informó que Cerimedo estuvo en Lima el 27 y 28 de julio de 2026, coincidiendo con la juramentación presidencial de Fujimori. Además, su expareja Nadia Beller afirmó que Cerimedo le envió desde Lima una fotografía en la que aparecía junto a una mujer vinculada, según su versión, al entorno de Fujimori.
Posteriormente, La República identificó a la mujer de la fotografía como la consultora Giselle Giannotti Grados, quien explicó que su encuentro con Cerimedo tenía relación con la búsqueda de licencias de inteligencia artificial y que fue presentada a él por Brad Parscale.
La propia investigación señala que Cerimedo habría presentado ante Beller ese encuentro de una manera diferente, haciéndole creer que se trataba de un contacto político relacionado con Keiko Fujimori.
Esto es fundamental: la fotografía no demuestra por sí sola una reunión secreta entre Keiko Fujimori y Cerimedo.
Pero sí demuestra que Cerimedo estuvo en Lima durante la toma de mando y que mantuvo un encuentro con una persona de la que dijo a Beller que tenía relación con el entorno de Fujimori.
¿Y EL ENCUENTRO EN MIAMI. DE KEYKO Y CERIMEDO?
Aquí aparece otro episodio que merece ser diferenciado.
El 10 de febrero de 2026, Keiko Fujimori participó en una gala en Mar-a-Lago, Florida, donde también estuvo el entorno político y empresarial relacionado con Cerimedo.
Ese mismo evento fue especialmente significativo porque Cerimedo recibió un reconocimiento como “Consultor Político Hispano del Año”. Fotografías del evento muestran a Fujimori junto a Damián Valenzuela y otras figuras del circuito político internacional.
Además, Fujimori reconoció que Damián Valenzuela colaboró con su campaña, junto con otras personas extranjeras.
Por eso, hablar de un “encuentro secreto entre Keiko y Cerimedo” requiere cautela: la evidencia disponible permite afirmar que coincidieron en el mismo entorno de una gala en Florida y que existen vínculos entre colaboradores del entorno de Fujimori y personas relacionadas con Cerimedo, pero no basta para afirmar que ambos mantuvieron allí una reunión privada o secreta.
Obviamente esa diferencia es esencial para un artículo periodístico serio que emite nuestra mesa de redacción en Neo Noticias y Radio Ytaña.
CUATRO PAÍSES, UN MISMO NOMBRE, PUEDE INICIAR UN CATACLISMO POLÍTICO.
Lo que vuelve extraordinario al caso es la concentración de conexiones alrededor de una sola persona.
Bolivia: Cerimedo está detenido e investigado por el ataque contra Beller y por presunto enriquecimiento ilícito; además, han aparecido audios que lo vinculan, según sus denunciantes, con asuntos sensibles del Gobierno de Rodrigo Paz.
Argentina: fue una figura relevante de la estrategia digital del espacio de Javier Milei y su estructura mediática ha sido investigada por la difusión de desinformación y operaciones digitales.
Chile: existen acusaciones sobre su cercanía con el entorno de Kast y el Congreso ya creó una comisión para investigar su eventual participación en operaciones digitales y uso de bots.
Perú: Cerimedo estuvo en Lima durante la toma de mando de Keiko Fujimori, existen investigaciones periodísticas sobre sus contactos con el entorno fujimorista y la presidenta ha negado que haya trabajado en su campaña.
LA PREGUNTA QUE QUEDA SOBRE LA MESA
¿Estamos ante casos aislados o ante una red Internacional de operadores políticos, consultores digitales, medios de comunicación, financistas y estructuras tecnológicas capaces de intervenir simultáneamente en diferentes procesos electorales latinoamericanos?
Esa es probablemente la pregunta de fondo.
Porque Cerimedo no aparece únicamente en una elección.
Su nombre ha sido relacionado, con distintos grados de evidencia, con Brasil, Argentina, Chile, Bolivia y Perú, mientras su actividad empresarial y política también ha tenido conexiones con Estados Unidos. Investigaciones anteriores incluso documentaron estructuras empresariales relacionadas con él en Miami.
Y ahora, tras el ataque contra Nadia Beller, las preguntas dejaron de ser exclusivamente electorales.
Se transformaron en preguntas sobre poder, dinero, influencia, operaciones digitales y seguridad.
NADIA BELLER: DE VÍCTIMA A TESTIGO CLAVE
Quizás el elemento más dramático de esta historia sea precisamente Nadia Beller.
Sobrevivió a una balacera.
Acusó públicamente a su expareja.
Afirmó que intentaron silenciarla.
Entregó audios, fotografías y conversaciones.
Y posteriormente ingresó al sistema boliviano de protección de testigos.
Ahora corresponde a la Fiscalía determinar qué parte de sus acusaciones puede ser corroborada mediante peritajes, registros telefónicos, movimientos financieros, cámaras de seguridad, testimonios y análisis forense de los audios.
Porque una cosa es la denuncia de una mujer herida.
Y otra, mucho más grave, sería que las pruebas terminaran demostrando que detrás de aquella balacera existió una estructura con capacidad para utilizar sicarios, operadores políticos, funcionarios, redes digitales y conexiones internacionales para silenciar a una persona incómoda.
Por ahora, esa última hipótesis debe permanecer como una línea de investigación y no como una conclusión.
Pero el caso ya ha alcanzado una dimensión que ningún gobierno involucrado puede ignorar.
La historia de Fernando Cerimedo ya no se limita a Bolivia.
Está siendo observada en Perú, Argentina y Chile.
Y la pregunta que queda flotando sobre la política latinoamericana es tan sencilla como inquietante:
¿Cuánto poder puede acumular un operador político cuando las fronteras entre campañas electorales, medios digitales, gobiernos, empresas privadas y redes de influencia comienzan a desaparecer?