10/08/2026
De retirar carteles a perseguir un sueño: Sergio Gonzales, ocho años después.
Hay historias políticas que no se escriben solamente con votos, campañas y mítines, algunas se escriben con esfuerzo, con caídas, con perseverancia y, sobre todo, con la capacidad de volver a levantarse.
Han pasado ocho años desde aquella escena que quedó grabada en la memoria de quienes siguieron de cerca la carrera política de Sergio Gonzales Apaza, conocido por sus simpatizantes como “Chechito Gonzales”.
Era 2018 y, terminada la campaña electoral, mientras muchos candidatos desaparecían de las calles y dejaban atrás sus afiches y pancartas, Chechito decidió hacer algo que parecía sencillo, pero que entonces llamó la atención: salir personalmente a retirar su propaganda electoral.
LA TAREA TERMINÓ EN UN INCIDENTE.
Una escalera mal colocada se resbaló y Gonzales cayó pesadamente desde unos tres metros de altura. La escena fue transmitida en vivo por Facebook. Apenas ocurrió el accidente, quienes lo acompañaban corrieron a auxiliarlo.
Pero aquella caída, con el paso de los años, terminó adquiriendo otro significado.
En aquella elección de 2018, Sergio Gonzales no ganó. Quedó en el quinto lugar, con 2,616 votos.
Para algunos, aquello pudo haber significado el final de una aspiración política, para Chechito, aparentemente, fue apenas una pausa.
Cuatro años después de aquella derrota, Chechito volvió a postular y logró dar un salto importante en las preferencias electorales. Esta vez alcanzó el segundo lugar, obteniendo 7,850 votos.
De los 2,616 votos de 2018 a los 7,850 de 2022 había algo más que una cifra: había una señal de que una parte importante del electorado había comenzado a mirar de otra manera al candidato que alguna vez fue visto retirando personalmente sus propios carteles.
Y ahora estamos en 2026.
La tercera postulación llega con una historia detrás. Ya no es solamente la historia de un candidato que busca una oportunidad. Es la historia de alguien que ha conocido la derrota, que ha vuelto a intentarlo y que, elección tras elección, ha conseguido acercarse al objetivo.
En esta campaña de 2026, Gonzales vuelve a recorrer calles, barrios y pueblos llevando consigo un mensaje que sus seguidores consideran de esperanza y perseverancia. Esta vez, su campaña apuesta por un símbolo que se han convertido en parte de su identidad electoral: el León y el Portalito.
Los políticos deberían entender que una campaña no termina cuando se cierran las urnas, También termina cuando se limpia la ciudad, cuando se retiran los afiches de los postes; uando se recoge la propaganda de las calles, cuando el candidato demuestra que las normas y el respeto por el espacio público también deben aplicarse a quienes buscan gobernar.
Una historia que todavía no termina, el 2026, el León y el Portalito junto a Chechito Gonzales lograrán alcanzar la meta trazada, conquistar la victoria para servir al pueblo de todo corazón.