21/01/2026
HUYENDO DE UN PUERTO SILENCIOSO
Autora: Natalia Lima
Dejaré que muera en mí el deseo de amar tus ojos, que son dulces.
Porque nada podré darte, salvo el dolor de verme eternamente cansada.
Mientras tanto, tu presencia es como la luz y como la vida,
y siento que en mi sentir existe tu sentir,
y en mi voz existe tu voz.
No quiero tenerte, porque todo en mi ser moriría finalmente.
Solo permitiría que surjas de mí como la fe en los desesperados,
para poder llevar una gota condensada sobre esta tierra maldita
que permaneció en mi carne como un n**o del pasado.
Te dejaré…
Tú te irás y recostarás tu rostro en otro rostro,
y tus dedos se entrelazarán con otros dedos,
y te entregarás a la madrugada.
Pero tú jamás sabrás que quien fue testigo de tu desnudez cauta fui yo,
porque yo he sido lo más íntimo de la noche.
Yo recosté mi rostro en el rostro de la noche,
yo vi tu hablar delicado,
yo entrelacé mis dedos en los dedos de la neblina suspendida en el espacio,
y ella trajo hasta mí la misteriosa esencia
de tu abandono desordenado.
Me quedaré sola como los barcos en los puertos silenciosos,
y como quien espera una marea que siempre llega,
partiré sabiendo que tuve la aventura secreta
que solo los valientes son capaces de vivir.
Partiré y oiré los lamentos del mar, del viento, de las aves,
del cielo y de las estrellas,
en un firmamento centellante que intenta venderme calma
y, aun así, me empuja hacia un horizonte
que jamás alcanzo a ver.
Al final, en este viaje eterno,
mientras mi barco siga navegando,
oiré al mundo
y en él estará tu voz presente, tu voz ausente y será tu voz serena.
Se recomienda escuchar mientras se lee:
https://www.youtube.com/watch?v=OsT07IVcb50&list=RDOsT07IVcb50&start_radio=1