15/06/2026
"Mucho análisis de escritorio, pero se nota que no conoce la realidad del Valle Chicama. Hablar de 'experiencia' con candidatos que han dejado a Casa Grande y Magdalena de Cao sin obras de envergadura es burlarse del electorado. Además, olvida un detalle matemático: a los alcaldes provinciales no los elige la capital, los ponen los votos de Casa Grande, Paiján y Santiago de Cao. El pueblo ya no come cuentos de 'trayectoria' cuando lo que arrastran son cuestionamientos y gestiones distritales mediocres que solo usan el cargo como trampolín.
John Vargas y Carlos Alza los candidatos con más experiencia a la alcaldía de Ascope
Por: Juan Manuel Salinas Guerra
Las elecciones municipales de 2026 en la provincia de Ascope se desarrollan en un contexto de desencanto ciudadano con la política y de creciente exigencia hacia quienes aspiran a gobernar los municipios. En este escenario, la experiencia política y de gestión pública se ha convertido en un factor que muchos electores consideran al momento de decidir su voto.
La experiencia, sin embargo, no debe entenderse únicamente como el tiempo que un candidato ha permanecido en la política. También implica capacidad de gestión, conocimiento de la administración pública, manejo de presupuestos, liderazgo y resultados concretos en beneficio de la población. Entre los candidatos que aspiran a la Alcaldía Provincial de Ascope destacan algunas figuras que cuentan con una larga trayectoria en la gestión municipal y en la vida política de la provincia. John Roman Vargas Campos y Carlos Alfredo Alza Moncada son políticos con presencia permanente en el valle Chicama.
John Roman Vargas Campos ha sido alcalde distrital de Magdalena de Cao y de Casa Grande y alcalde provincial de Ascope, acumulando casi 12 años de experiencia, Carlos Alfredo Alza Moncada ha sido alcalde distrital de Chocope en dos oportunidades de 2011 al 2014 y del 2019 al 2022, también ha sido regidor de Ascope (de 1990 a 1993) y de Chocope (de 2003 a 2006).
La experiencia puede representar una ventaja importante. Un candidato que conoce el funcionamiento del Estado y de las municipalidades tiene mayores posibilidades de ejecutar obras, gestionar recursos ante el Gobierno Nacional y enfrentar los problemas de la provincia con mayor eficiencia. En tiempos de restricciones presupuestales y de creciente demanda ciudadana, la improvisación puede resultar costosa.
La provincia de Ascope enfrenta grandes desafíos: mejorar la seguridad ciudadana, fortalecer el desarrollo agrícola, impulsar el turismo, atraer inversiones y generar oportunidades para los jóvenes. El próximo alcalde deberá tener la capacidad de construir consensos y de trabajar de manera articulada con los distritos de la provincia y con el Gobierno Regional de La Libertad.
Las elecciones de 2026 representan una oportunidad para que los ciudadanos reflexionen sobre qué tipo de liderazgo necesita Ascope. La experiencia es importante, pero más importante aún es que esa experiencia se traduzca en capacidad de gestión, honestidad y compromiso con el desarrollo de la provincia.
Al final, serán los electores quienes decidan si apuestan por la experiencia, por la renovación o por una combinación de ambas. Lo cierto es que Ascope necesita autoridades preparadas y con visión de futuro, capaces de responder a los desafíos de una provincia que exige un nuevo rumbo.