07/12/2025
En los Ande peruano se renueva cada año una ceremonia que guarda siglos de sabiduría y respeto por la vida silvestre: el Chaccu de vicuñas. Viajamos a Punkupata, en el distrito de Ocros, para registrar uno de los chaccus más representativos de Ayacucho y conocer de cerca cómo una práctica ancestral sigue dando identidad, sustento y futuro a sus comunidades.
El Chaccu es un ritual de colaboración: se captura temporalmente a las vicuñas silvestres para esquilarlas sin dañarlas y luego devolverlas libres a su hábitat. Desde la madrugada, los pobladores avanzan entre pajonales y laderas, sosteniendo largas sogas decoradas con cintas de colores que forman un gran cerco humano. Así guían con paciencia a las vicuñas hacia los corrales temporales.
Ya dentro del cercado, se seleccionan cuidadosamente los ejemplares aptos para la esquila, respetando a los más jóvenes. Cada paso está marcado por el equilibrio entre tradición, técnica y conservación.
El Chaccu de Ayacucho no es solo una faena: es una expresión viva de identidad andina, un acto colectivo que fortalece la cohesión social y reafirma el vínculo espiritual con la naturaleza. Es también una muestra de cómo las comunidades pueden proteger sus ecosistemas y, al mismo tiempo, impulsar su desarrollo económico sin romper la continuidad de su herencia cultural.
Una tradición que trasciende el tiempo. Un legado que sigue latiendo en las alturas.
Tchiz
Marca Ayacucho
Dirección Regional Agraria Ayacucho