29/11/2025
¡GENERAL DE PIURA INSERVIBLE! LA ERA DE MANUEL FARÍAS ZAPATA DESATA UNA EPIDEMIA DE SICARIATO: PIURA VIVE SU AÑO MÁS SANGRIENTO DE TODA SU HISTORIA
Fracaso Total policial: cifras y nuevas evidencias del desastre gestión policial que condena a los piuranos
El balance de la gestión del general Manuel Wuilmer Farías Zapata ya no admite matices: bajo su mando, Piura pasó de la preocupación a la catástrofe en seguridad ciudadana. El aumento descomunal del sicariato es tan dramático que hoy Piura ostenta, sin competencia, el primer lugar en crecimiento porcentual de homicidios en todo el norte del Perú. Según informes del Ministerio de Salud (SINADEF) y reportes policiales, los homicidios en la región subieron más de 40% en solo un año, con casi todos los as*****tos atribuidos al crimen organizado, ajustes de cuentas y sicariato puro.
Se contrastan los datos anuales de homicidios (y, dentro de estos, los casos de sicariato) en Piura durante el periodo 2020-2025, dividiéndolos en dos etapas: (1) 2020-2022, años previos a la actual jefatura policial, y (2) 2023-2025, periodo correspondiente a la gestión del General PNP Manuel Wuilmer Farías Zapata al frente de la Macro Región Policial Piura (asumió el cargo en enero de 2024) Adicionalmente, se revisan informes oficiales (Ministerio del Interior, Policía Nacional, INEI, Defensoría del Pueblo) y notas de prensa para documentar las políticas de seguridad ciudadana, operativos contra el crimen organizado y medidas anti-sicariato implementadas bajo la gestión del Gral. Farías, contrastando dichas acciones con la evolución de las cifras de violencia en la región.
Evolución de los homicidios y sicariato en Piura (2020-2025): el drama en números
Entre 2020 y 2025, la región Piura experimentó un alarmante crecimiento e historico de la violencia homicida, especialmente vinculada al sicariato y al crimen organizado. Las cifras, sustentadas en los registros del SINADEF y reportes oficiales, describen una tendencia que pasó de la preocupación a la emergencia absoluta.
En 2020, se estimaron aproximadamente 60 homicidios, en un contexto marcado por el confinamiento y el impacto inicial de la pandemia, aunque con un repunte leve hacia fin de año
Para 2021, los as*****tos ascendieron a cerca de 70, reflejando el aumento pospandemia y el resurgimiento de actividades delictivas tras la reapertura social.
El año 2022 marcó el verdadero punto de quiebre, con aproximadamente 105 homicidios, en medio de una explosión de sicariato y la consolidación del crimen organizado como motor principal de la violencia letal.
En 2023, se registraron 81 homicidios, una reducción momentánea atribuida al estado de emergencia en zonas críticas, aunque el descenso fue efímero y localizado.
El 2024 significó el regreso del horror con 116 homicidios, cifra histórica y récord absoluto, con la práctica totalidad de estos crímenes cometidos por sicarios o en contextos de crimen organizado.
Finalmente, en 2025, las cifras ya superan 135 homicidios antes de cerrar el año, batiendo todos los récords previos e historicos y consolidando a Piura como epicentro nacional del sicariato.
Fuente: SINADEF, prensa local y reportes oficiales.
Comparativa nacional:
El año 2025 marcó un nuevo récord de violencia en Piura, con 135 homicidios registrados –la cifra anual más alta desde que se llevan registros SINADEF en la región. Este repunte representó un +48% respecto a 2023, revirtiendo la caída previa. Los datos mensuales muestran que prácticamente cada mes de 2025 superó los valores del año anterior en muertes por sicariato. Por ejemplo, marzo de 2024 tuvo 7 homicidios en Piura, mientras que marzo de 2025 (un año después) escaló a 16 casos. En promedio durante 2024 se cometieron 9-10 as*****tos por mes en la región, casi todos mediante arma de fuego o arma blanca por sicarios. Esta violencia persistente ha continuado en 2025, a pesar de diversas acciones policiales: hasta octubre de 2025 ya se contabilizaban 116 homicidios en Piura, cifra que iguala todo el 2024 y anticipa que 2025 cerrará por encima de 135 homicidios (es decir, un nuevo máximo histórico). En palabras de un exjefe policial local, “2025 se consolidará como el año más sangriento para la región” si no se logra frenar esta tendencia.
Estos indicadores confirman que Piura ha pasado en pocos años de tener una violencia homicida relativamente moderada (decenas de casos en 2020-2021) a sufrir niveles críticos equiparables a los de las regiones más violentas del país. La tasa de homicidios departamental saltó de ~3.5 por 100 mil hab. en 2019 a 5.5 por 100 mil hab. en 2025, uno de los mayores incrementos nacionales. Este fenómeno está intrínsecamente ligado al auge del crimen organizado en el norte peruano –particularmente extorsiones, tráfico de dr**as y minería ilegal, actividades que alimentan la contratación de sicarios– y a la insuficiente capacidad del Estado para controlar estas economías criminales.
Triple as*****to en menos de 12 horas ayer consterno a la regiòn: el horror no descansa
1. El caso Habner Joel Silva Jaramillo: una vida universitaria truncada
El terror volvió a teñir de sangre las calles de Castilla. Sicarios abrieron fuego a quemarropa contra un grupo de jóvenes en el asentamiento humano Ciudad del Niño, dejando un saldo trágico: Habner Joel Silva Jaramillo, universitario de 19 años de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) Piura, perdió la vida de manera brutal. El joven, con toda una vida por delante, fue asesinado en circunstancias que reflejan la impunidad absoluta con la que operan las mafias en la región.
2. Un taxista ejecutado en plena avenida Guardia Civil
En otro acto de violencia extrema y casi en simultáneo, Luis Roberto Roque Zapata (38), taxista de oficio, fue asesinado a balazos en plena avenida Guardia Civil, justo al costado del conocido hotel Motel Manhattan Suite, en la entrada del asentamiento humano “Alas Peruanas”. La escena, presenciada por transeúntes, confirma que ni la luz del día ni la presencia de testigos disuaden a los sicarios.
3. El as*****to del abogado Percy Ipanaque: conmoción en la región
Como si fuera poco, el reconocido abogado piurano Percy Ipanaque fue brutalmente asesinado de siete balazos por presuntos sicarios a bordo de motocicleta, en otro ataque calculado y despiadado que sembró el miedo y la indignación en la sociedad piurana. La saña del ataque y el perfil de la víctima reflejan que ya nadie está a salvo en la Piura de Farías Zapata. Cabe indicar que el abogado denuncia públicamente al general de Piura, también realizo denuncias a los 5 efectivos policiales involucrados en la siembra de pruebas para meterse preso a la fuerza.
Radiografía del terror: sicariato y métodos criminales
•Modus operandi: Más del 90% de los homicidios fueron ejecutados por sicarios en motocicleta, modalidad que se consolidó ante la débil fiscalización del transporte informal. Los criminales actúan a plena luz del día, con total impunidad.
•Zonas críticas: Sullana, Piura (capital), Veintiséis de Octubre y Castilla concentran el mayor número de as*****tos. La migración de bandas entre provincias ha convertido todo el departamento en un “campo minado”.
•Impacto social: El miedo paraliza el comercio después de las 7 pm. Más del 70% de ciudadanos declara sentir “inseguridad extrema” en sus barrios, según encuesta de Ipsos publicada en El Regional de Piura.
•Economía criminal: Las principales fuentes de financiación del sicariato en Piura son la extorsión a comerciantes y transportistas, el cobro de cupos en obras públicas y el narcotráfico fronterizo.
Gestión del Gral. Manuel Farías Zapata en Piura (2023-2025): intervenciones y estrategias
El General PNP Manuel “Wilmer” Farías Zapata asumió la jefatura de la I Macro Región Policial Piura (que abarca Piura y Tumbes) a inicios de enero de 2024, relevando al Gral. Ángel Cayetano. Desde su llegada, Farías –quien se autodenominó el “general del pueblo”– anunció una serie de políticas y medidas orientadas a reforzar la seguridad ciudadana en la región. A continuación, se resumen las principales acciones y enfoques de su gestión, según reportes oficiales y prensa local:
•Reestructuración policial y disciplina interna: Farías declaró que “no quiere ser un jefe sino un líder” cercano a la comunidad, y se comprometió a una reestructuración del despliegue policial para aumentar la presencia en todo el territorio. Una de sus primeras medidas fue exigir mayor cumplimiento horario al personal (“no a la hora del burro”) y combatir la corrupción policial interna haciendo un llamado a la ciudadanía para no ser cómplice de sobornos. En junio de 2024, informó públicamente que 180 policías en Piura fueron sancionados por corrupción, de los cuales 72 fueron expulsados del servicio, por casos de cohecho y malas prácticas. Asimismo, anunció el traslado masivo de 2.220 efectivos policiales de Piura hacia otras regiones del país, como parte de una renovación del personal para “oxigenar” la institución y eliminar vicios adquiridos por agentes con muchos años en la plaza. Esta rotación sin precedentes buscó mejorar la conducta y el rendimiento policial en la lucha contra el crimen.
•Enfoque en inteligencia y crimen organizado: Desde el inicio de su gestión, Farías enfatizó el uso de la inteligencia policial para desarticular organizaciones criminales. En su discurso de asunción señaló que trabajaría estrechamente con unidades de inteligencia “para luchar contra la extorsión y el sicariato” en Piura. Bajo su conducción, la Policía lanzó operativos específicos contra redes de extorsionadores que operan desde los penales de Piura, e incautó armamento y dr**as en varias intervenciones durante 2024. Farías también coordinó operativos con las Fuerzas Armadas para enfrentar la minería ilegal en la frontera con Ecuador, identificada como fuente de financiamiento del crimen organizado. En noviembre de 2025, alertó que más de 2 mil mineros informales registrados (REINFO) estarían siendo usados como fachada por mafias para lavar dinero de oro ilegal y costear actividades de sicariato. Informó sobre operativos binacionales exitosos en la frontera (distritos de Suyo, Las Lomas, etc.), donde se destruyó maquinaria y se capturó a cabecillas mineros, en coordinación con fuerzas ecuatorianas. Estas acciones se enmarcan en la estrategia de Farías de golpear las estructuras financieras de las organizaciones delictivas que operan en Piura.
•Colaboración con autoridades locales y comunidad: La gestión de Farías ha buscado articular esfuerzos con gobiernos locales y la sociedad civil. Por un lado, se ha fortalecido el Comité Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC), participando en sesiones descentralizadas junto a alcaldes y la Defensoría. En agosto de 2024, por ejemplo, el CORESEC Piura –con Farías presente– evaluó los avances del estado de emergencia en Sullana y acordó solicitar su ampliación, destacando la necesidad de equipos de inteligencia especializados para evitar que las bandas migraran a provincias vecinas. Farías ha respaldado iniciativas de los alcaldes, como integrar 80 cámaras de videovigilancia municipales a la central de monitoreo de la Policía, medida implementada en Piura metropolitana a fines de 2024 para mejorar la respuesta ante delitos. Junto al alcalde provincial Gabriel Madrid, también lanzó operativos conjuntos para controlar motocicletas y mototaxis informales en el centro de Piura –dado que muchos ataques sicarios se cometen desde motos– incluyendo patrullajes sorpresa del escuadrón motorizado y la instalación de un Puesto de Auxilio Rápido en el mercado modelo. Farías resaltó la colaboración con Serenazgo, juntas vecinales y rondas campesinas como pilar de su plan: se ha apoyado la organización de más de 1.600 ronderos en distritos críticos (p. ej. Veintiséis de Octubre) dotándolos de equipos básicos, en coordinación con empresas locales. Según Farías, gracias a estas redes comunitarias “ahí se acabaron los robos” y propuso replicar el modelo vía ordenanzas regionales.
•Refuerzo de logística y nuevas tecnologías: Con recursos del Ministerio del Interior y gobiernos locales, durante 2024 se mejoró modestamente la dotación policial en Piura. Llegaron camionetas y motocicletas adicionales para comisarías, y a inicios de 2025 Farías anunció cambios sustanciales de personal y equipo desde el 1° de enero para redoblar la vigilancia en las calles. En paralelo, se incorporaron herramientas tecnológicas innovadoras: por ejemplo, la Policía de Piura empezó a promover “Canéalo”, una aplicación móvil de alertas ciudadanas en tiempo real, que permite a cualquier persona reportar emergencias o delitos enviando fotos georreferenciadas directamente a la central policial. Farías señaló que buscan integrar estas alertas con el sistema de salud para agilizar la respuesta a víctimas. Si bien estas iniciativas tecnológicas están en fase inicial, reflejan un intento de modernizar la reacción policial ante hechos delictivos.
En resumen, la gestión del Gral. Farías Zapata en Piura se ha caracterizado por una estrategia multifacética: depuración interna de la Policía, reorientación táctica contra el crimen organizado (inteligencia, operativos a gran escala), coordinación interinstitucional con autoridades locales (patrullaje integrado, cámaras, ordenanzas) y participación comunitaria (ronderos, denuncias ciudadanas vía app). Estas medidas buscan atender tanto la dimensión reactiva (mayor presencia policial y operativos) como la preventiva (control de factores criminógenos como motos informales, corrupción policial y economías ilegales). A continuación, se analiza si tales esfuerzos han logrado traducirse en mejoras en los indicadores de violencia.
Análisis comparativo: impacto de las medidas en la seguridad de Piura.
Al contrastar la evolución de los homicidios/sicariato (2020-2025) con las acciones implementadas bajo la jefatura del Gral. Farías (2024-2025), se observa una situación compleja. Por un lado, las cifras objetivas de SINADEF muestran que los homicidios siguieron en aumento durante 2024-2025, a pesar de las intervenciones descritas. En 2024 –primer año completo de Farías en el cargo– Piura alcanzó 116 as*****tos, superando en más de 30 casos el año anterior. Y en 2025, aún con múltiples operativos en curso, la región volvió a sobrepasar el récord previo de homicidios antes de finalizar el año. Esto indicaría, a primera vista, que las medidas policiales no han logrado contener la escalada de violencia letal en el corto plazo. Factores estructurales como la rápida expansión de las redes de extorsión y sicariato en el norte, alimentadas por economías ilícitas, continúan impulsando la alta tasa de homicidios. De hecho, hacia mediados de 2025 Piura seguía figurando como la cuarta región con más homicidios del país, solo detrás de Lima, La Libertad y Callao. Autoridades locales como el alcalde de Piura llegaron a cuestionar públicamente el liderazgo de Farías, señalando que “las cifras no lo acompañan” y que “no hay resultados” visibles en la contención de la inseguridad. Incluso mencionaron que no perciben un plan policial claro contra la delincuencia y criticaron declaraciones del general que minimizarían la situación. Estos pronunciamientos reflejan la percepción de frustración de parte de la población y sus autoridades frente al continuo derramamiento de sangre en la región.
No obstante, por otro lado, es importante matizar el análisis considerando algunos indicios de mejora en ámbitos específicos durante la gestión de Farías. Por ejemplo, el estado de emergencia focalizado en Sullana en late 2023, continuado en parte del 2024, sí redujo temporalmente los as*****tos en esa provincia. Las estadísticas policiales mostraron que, tras meses críticos, la tendencia delincuencial en Sullana entró “a la baja” en el último trimestre de 2023 (p.ej., caídas interanuales de 10-12% en denuncias de delitos comunes en agosto-setiembre). Sin embargo, como se mencionó, la violencia simplemente se desplazó a otras localidades de Piura, evidenciando la necesidad de ampliar las medidas a toda la región. Farías y el CORESEC han reconocido esto, solicitando extender las declaratorias de emergencia de manera más holística.
Asimismo, el propio Gral. Farías ha destacado en foros oficiales que algunos indicadores de seguridad ciudadana presentaron mejoras bajo su mando. En la Audiencia Pública Descentralizada del Congreso (Piura, nov. 2025), Farías informó que Piura pasó del 4.º al 11.º lugar en el ranking nacional de victimización (proporción de población víctima de delito). Este dato sugiere que, aunque los homicidios aumentaron, otros delitos contra la ciudadanía común (robos, asaltos) podrían haberse controlado mejor en 2024-2025, quizás gracias al patrullaje preventivo y la colaboración con rondas campesinas y juntas vecinales. De hecho, algunos distritos como Veintiséis de Octubre registraron reducciones perceptibles en delitos menores tras la organización comunitaria impulsada por la Policía. Igualmente, la limpieza interna de la institución (sanción a policías corruptos, rotación de personal) podría estar sentando las bases para una respuesta más eficaz a mediano plazo, aun si sus frutos no se reflejan de inmediato en las cifras de homicidios. Farías ha insistido en que “la seguridad la construimos todos” y que la participación activa de la comunidad y autoridades locales es indispensable para revertir la situación. En ese sentido, la integración de esfuerzos (como el plan conjunto MPP-PNP para el centro de Piura, con control de motos y cámaras integradas) son avances cualitativos que podrían ayudar a disuadir la criminalidad en el largo plazo.
“¡NO QUEREMOS MÁS PROMESAS SINO QUE SE VAYA EL GENERAL MANUEL FARIAS ZAPATA!”: NUEVOS TESTIMONIOS QUE ACUSAN
“Antes podíamos dejar a los niños jugar en la calle. Ahora, el terror se apoderó de todo. No confiamos ni en la policía: solo llegan cuando hay mu**to, nunca antes.”
Mariela, madre de familia en Castilla
“El general Farías habla de operativos y tecnología, pero aquí lo único que vemos son velorios y más gente armada. La autoridad se ha rendido.”
Julio, presidente de una junta vecinal en Sullana
“La rotación de policías fue un despropósito. Desmantelaron equipos con experiencia y ahora los criminales hacen lo que quieren.”
Socióloga Carmen Gutiérrez, especialista en violencia urbana
Las “soluciones” bajo lupa: entre la improvisación y el papel mojado
•Operativos anti-extorsión: Se anunciaron más de 40 intervenciones policiales en penales y zonas rojas. Pese a ello, los cabecillas continúan coordinando crímenes desde las cárceles, burlando controles.
•Aplicación ‘Canéalo’: En teoría, permitía alertar a la policía en tiempo real. En la práctica, miles de denuncias quedan sin respuesta por falta de logística y personal. Una aplicación inservible.
•Ronderos y serenazgo: La policía ha delegado la vigilancia a juntas vecinales y rondas campesinas, sin dotarlas de recursos ni protección. Más de 15 ronderos han sido asesinados o amenazados en 2024-2025.
•Renovación de flota: Solo el 20% de las nuevas camionetas y motos están en funcionamiento pleno. El resto permanece inoperativo por falta de mantenimiento y repuestos.
Datos adicionales de organismos oficiales y prensa
•Extorsiones: Piura registró el mayor aumento nacional de denuncias por extorsión entre 2023 y 2025, pasando de 378 a 554 casos anuales (Fuente: Mininter).
•Investigaciones fiscales: De los más de 251 homicidios investigados en 2024-2025, menos del 15% cuenta con detenidos o avances procesales.
•Corrupción policial: Solo en 2024, la Inspectoría sancionó a 180 policías y expulsó a 72 por vínculos con el crimen.
•Estados de emergencia: Decretados en Sullana y Veintiséis de Octubre; la criminalidad solo se desplazó geográficamente. No hubo reducción integral.
Ecos en el escenario político y social
“La realidad es devastadora: la gestión de Farías es un rotundo fracaso. Pedimos su relevo inmediato y la intervención del gobierno central.”
Declaración pública de la Cámara de Comercio de Piura
“Piura no soporta un año más de improvisación. No hay prevención, no hay inteligencia, solo parches y discursos.”
Pronunciamiento conjunto de organizaciones civiles y juntas vecinales
destacados
“Piura al borde del colapso: 251 homicidios en sus dos gestiones y un Estado ausente frente al crimen”.