31/08/2026
Tragedia en Rejopampa: Niño de aproximadamente seis años muere en incendio de vivienda. Su madre dejó una vela encendida por ir a una fiesta.
Una profunda tragedia enluta al centro poblado de Rejopampa, en el distrito de Sorochuco, luego de que un niño de aproximadamente seis años perdiera la vida durante un incendio que redujo prácticamente a cenizas la vivienda donde se encontraba descansando. El hecho lamentable ocurrió el último sábado por la noche.
De acuerdo con información preliminar recogida en la zona, la madre del menor, identificada como Noemí Ayala Alaya, habría dejado a su pequeño hijo durmiendo en la vivienda para acudir a las actividades bailables que se desarrollaban en la comunidad con motivo de la fiesta patronal en honor a Santa Rosa de Lima.
Debido a que actualmente gran parte del distrito de Sorochuco permanece sin servicio de energía eléctrica por una interrupción en la línea de conducción, en el inmueble se habría dejado encendida una vela para iluminar el ambiente. Según las primeras versiones, la vela habría sido colocada encima de un balde y, por causas que deberán ser determinadas oficialmente, habría originado el fuego que rápidamente se propagó por la vivienda.
Al percatarse del incendio, vecinos de Rejopampa acudieron desesperadamente para tratar de controlar las llamas y rescatar al menor. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, el fuego ya había consumido gran parte de la casa y lamentablemente no se pudo salvar al pequeño.
La tragedia dejó además a la madre prácticamente sin ninguna de sus pertenencias, pues la vivienda quedó reducida a cenizas. Pero la pérdida material resulta mínima frente al irreparable fallecimiento de su hijo.
El hecho ha generado profunda consternación entre los pobladores de Rejopampa y de diferentes comunidades de Sorochuco, más aún porque las celebraciones por Santa Rosa de Lima terminaron siendo empañadas por esta dolorosa noticia.
Las circunstancias exactas que provocaron el incendio deberán ser esclarecidas por las autoridades correspondientes. Mientras tanto, una familia enfrenta hoy una de las pérdidas más dolorosas que puede existir: la muerte de un niño de apenas aproximadamente seis años.